Desde joven demostró liderazgo en el campo social, político, gremial y empresarial llevando adelante proyectos exitosos, siendo reconocido por institucionales nacionales y organismos internacionales. Como referente siempre buscó dejar huellas en los jóvenes y sus logros actuales buscan ser un ejemplo que inspire a los paraguayos a salir adelante y a creer que los sueños pueden cumplirse con trabajo, dedicación y un plan.
Rodrigo Medina fue reconocido como Joven Sobresaliente por la Municipalidad de Asunción; como Líder Emergente Iberoamericano, por la CAF y el Aspen Institute de España; además, fue destacado por medios especializados entre los 40 CEO que inspiran en Paraguay. Recibió reconocimientos como Emprededor Social por la fundación Viva Idea y El Incae de Costa Rica. Fue Curator del Hub de Asunción de los Globalshapers, plataforma de líderes del Foro Económico Mundial y actualmente es presidente del Grupo Victoria, exitoso Holding que nuclea a diferentes plataformas de negocios.
Repasamos la entrevista que realizó El Nacional a Medina, quien había mencionado que uno de sus principales objetivos en la vida es inspirar y animar a todos los paraguayos a hacer realidad sus sueños, pero que "para lograrlo, hay que prepararse". Recordando sus inicios como emprendedor y líder, hizo énfasis en creer que se puede, en intentar y hacer lo posible para que suceda.
Desde muy joven transitaste el camino del activismo social, del empoderamiento de los jóvenes y el emprendedurismo. ¿Cuál fue tu recorrido en estos ámbitos y qué logros obtuviste?
Tengo una fuerte creencia en que somos corresponsables del destino, nunca la responsabilidad es 100 % del otro y algunas veces en una sociedad nos toca poner el 99% y otras el 1%, pero lo importante es entender que las cosas para que sucedan, hay que hacerlas. Desde niño me preocupé por el bienestar de mi círculo, desde el punto de vista de las actividades dentro del curso, del colegio, en la comunidad, etc. Más adelante, mi nivel de preocupación ya pasó a un segmento más serio, afinado por la carrera que decidí seguir y con eso mi intención era que Paraguay sea un país donde se respete el Estado de Derecho (ciudadanos y gobernantes por debajo del imperio de la ley), la transparencia en un concepto amplio y el abordaje de temas relacionados con el mejor funcionamiento del Poder Judicial, así también de una mayor representación de las universidades, a través de sus alumnos, en los temas de discusión nacional. En el ámbito escolar temprano, tuve la responsabilidad de velar por los intereses de mis compañeros como representante de ellos en diversas ocasiones y etapas. Desde el punto de vista universitario y social, recorrí el país en innumerables ocasiones hablando sobre reforma judicial, transparencia, y levantar la voz de la universidad en el debate nacional.
A través de ese trabajo conocí a líderes jurídicos de todo el país y constituimos una red de presidentes de instituciones universitarias que tuvieron un protagonismo político fuerte en la discusión social paraguaya. Eran los comienzos de las campañas donde transparentábamos las ternas de Ministros de la CSJ, opinábamos sobre temas de interés presupuestarios, entre otros. Y, por último, ya en la vida adulta y laboral, no menos importante, hemos construido plataformas y coordinado acciones entre las cuales hoy vemos el resultado de lo sembrado.
Aquellos jóvenes que participaban en los programas de fortalecimiento de líderes hoy son intendentes, concejales, diputados y ministros, otros lideran emprendimientos a nivel internacional o tienen cargos de jerarquía y relevancia en empresas nacionales.
En el 2012 tuvimos la suerte de iniciar el proceso del “Índice del Progreso Social” con el sector privado, social y político del Paraguay, con un apoyo directo de Michael Porter que vino a Paraguay, imagínense que en ese entonces lo que se proyectó hoy es realidad, el Acueducto del Chaco, la Creación de Ersan, el incremento de recursos para el combate a la desnutrición infantil a través del Programa de Alimentación Nutricional Infantil (PANI), la modernización del diseño de políticas de Senavitat de la época, entre otras. Los objetivos eran avanzar en los elementos básicos de la escala social (agua, nutrición, saneamiento y vivienda). De ahí nació la “hoja de ruta” del Paraguay actual, me refiero al Plan Nacional 2030, sumándole a eso el Plan Nacional de Turismo Joven, donde el objetivo central era el emprendedurismo joven desde sus respectivas localidades evitando el éxodo de nuestros jóvenes por búsqueda de trabajo lejos de su arraigo original, siendo el turismo la principal herramienta para llevar adelante sus planes de negocios. El Plan Nacional de Desarrollo Deportivo del Paraguay, con pilares fuertes en lo que respecta a hacer llegar a cada punto del país los recursos destinados al deporte, desde la infraestructura, como los implementos, sin olvidar a los atletas de alto rendimiento y a los ciudadanos que encuentran en el deporte una alternativa para mejorar su calidad de vida. Dentro de esos hitos, los resultados únicos en alcance nacional, consagración de resultados internacionales tanto en que Paraguay ocupe espacios internacionales de diplomacia, como ser sede de eventos internacionales donde el objetivo no fue solo organizar, sino entender como funcionan, capacitar a nuestros técnicos y lograr ganar las competencias. Mirando desde el final hacia atrás, hemos logrado con creces los objetivos propuestos y por sobre todo se ha conseguido la institucionalidad de los procesos en cada una de las entidades y proyectos mencionados, sinceramente puedo decir que la construcción de políticas públicas siempre han sido parte de mi esencia y hoy estamos viendo innumerables logros y avances en ese sentido y me siento orgulloso de haber sido parte de esa construcción.
Como activista social, ¿considerás que en Paraguay los jóvenes necesitan involucrarse más con la realidad del país?
La corresponsabilidad es la palabra clave. Por supuesto, el involucramiento informado es lo que hace la diferencia entre una sociedad que progresa y otra en la cual el problema es mirado desde afuera, pero que todos los días va acercándose más a nosotros. Paraguay sigue siendo el país más joven de la región más joven del mundo, no podemos permitirnos no aprovechar la energía, creatividad y salud de esta franja etaria. Si lo hacemos, estaríamos desperdiciando nuestros resultados a 20 años, que orientándolos bien podrían ser un factor determinante del Paraguay que todos queremos.
Si dejamos que sólo los políticos intenten solucionar los problemas del Paraguay nos daríamos cuenta que no ven la problemática como un empresario, si un empresario debería de solucionar todos los problemas del país, veríamos que no tendría la misma mirada que un académico y si el académico fuera nuestra única opción, veríamos que su visión no condice con lo relacionado a temas de la sociedad civil organizada. Cada uno desde su lugar tiene que ocupar su espacio como ciudadano comprometido, por sobre todo la juventud, por los diferentes elementos que tiene por encima de las diferentes franjas etarias.
¿Qué potencial ves en los jóvenes y que no está siendo potenciado actualmente por el Estado?
La energía con un nuevo pensamiento creo que es el principal potencial que el Estado no está atacando de una manera estratégica. La generación joven de ahora, refiero desde los 18 a los 29 años, tiene la posibilidad de ver temas que, con anterioridad, no eran claves en el manejo diario de un país. Me refiero a la innovación con tecnología, a las redes sociales como canalizador de información, a los “influencers” como referentes en temas de interés, a la cultura de la sostenibilidad, a los valores sobre el medio ambiente, a la transparencia como premisa. Esos elementos deberían ser tenidos en cuenta en la creación de una política pública de juventud enfocada en el desarrollo del Paraguay.
Hay que entender la situación en la cual se encuentran nuestros diferentes jóvenes. Ya sean rurales o urbanos y administrar su potencial. Algunos pueden ser buenísimos técnicos, otros geniales emprendedores, políticos destacados y líderes sociales. El tema es entender desde el punto de vista amplio sin perder la esencia de nuestros tiempos. Hoy el joven está muy enfocado en buscar empleo, y el empleo casi no existe, los emprendedores no tienen acceso a una formación básica de cómo iniciar sus emprendimientos y los líderes sociales y políticos carecen de una escuela de formación de políticas públicas. Entender que el conocimiento es la llave del éxito y desde el Estado brindar las herramientas a los jóvenes, nos ahorrará mucho tiempo.
¿Paraguay necesita de más líderes y qué tipo de liderazgo reclama la ciudadanía?
Los liderazgos siempre son importantes y sobre el punto existen diferentes estilos de liderazgos. Lo importante es el involucramiento, eso va a generar por competencia simple la construcción del liderazgo autónomo que cada uno tiene entre sus capacidades para cada tema.
Creo que el principal estilo que tiene que tener el líder de hoy es la comunicación, la disciplina, valores éticos y gestión. La gestión exitosa, bien comunicada es un elemento central para que los demás confíen. Los procesos y gran parte de los cambios que se buscan lastimosamente no son de la noche a la mañana, pero si los pequeños avances son bien comunicados, el proceso por más largo que sea, es bien visto.
Sobre el punto, tenemos que dejar de pensar que el típico ejemplo de hombre exitoso es el “vivo”, debemos entender que el que se aviva o el que va por un camino no correcto no puede ser parte de nuestro ejemplo a seguir.
Viralizar ejemplos de personas que han comenzado de cero, sufrido adversidades y logrado triunfar, tiene que ser parte de nuestro día a día para entender que el proceso tiene su tiempo, pero la satisfacción del resultado, es único.
Como emprendedor exitoso ¿qué apoyo necesita el que quiere emprender de parte del Estado?
Es clave la formación, es imperioso tener un mentor/a. Gran parte de la vivencia que tienen personas que están en nuestros rubros nos pueden acortar el camino al resultado. Todos siempre están dispuestos a ayudar a los que quieren comenzar.
Sobre el tema de la formación, tema clave hoy en día es conocer de finanzas, entender de tributación, manejar el aspecto comercial y de marketing.
¿Podrías dar un mensaje a los jóvenes que quieren emprender y colaborar con el país, pero que aún no se animan?
Hay un dicho que uso bastante, que dice, “Del 100% de la población, el 1% hace las reglas, el 4% conoce las reglas y el 95% restante, las cumple”. Es importante saber en qué sector de este porcentaje queremos estar.
Lo más probable es que consideremos que es una perdida de tiempo o que está todo perdido como para meterse de lleno a una actividad del país. Pero realmente los cambios y las transformaciones vienen desde las nuevas personas que piensan distinto, que actúan distinto y que ven las cosas distintas.