Remesas: deportaciones de EE. UU. podrían impactar en ingresos familiares

29 Enero de 2025
29 Enero de 2025
Remesas: deportaciones de EE. UU. podrían impactar en ingresos familiares
Remesas: deportaciones de EE. UU. podrían impactar en ingresos familiares

La llegada de Donald Trump disparó la volatilidad de los mercados en un momento en el que varios países de América Latina enfrentan sus propios desafíos locales y, ahora, están a la espera de las primeras medidas que tome Estados Unidos en cuanto su política comercial, mientras ya se iniciaron las deportaciones de inmigrantes indocumentados.

Analistas de la calificadora de riesgo Fitch Ratings aseguraron durante un evento sobre la región que, de cara al futuro, las perspectivas parecen un poco “nubladas y turbias”, según Bloomberg.

Shelly Shetty, managing director y jefa de soberanos de Asia y América en Fitch, advirtió sobre los efectos potenciales que podrían derivarse de un cambio en las políticas comerciales e inmigratorias bajo su administración.

En octubre del año pasado, se alcanzó un monto récord para un solo mes y en el acumulado se tuvo un aumento de más USD 100 millones, para llegar a más de USD 600 millones. Estados Unidos es justamente el segundo mayor país de origen de remesas para Paraguay.

Definidas como transferencias de dinero realizadas por personas que residen en el extranjero, representan el cuarto mayor flujo para la economía nacional, según estudio de la Unión Industrial Paraguaya.

Son cuatro los países que concentran el 87% del total de las remesas enviadas a Paraguay: España, con USD 388 millones (64%), Estados Unidos, con USD 83 millones (13%), Argentina con USD 36 millones (6%) y Brasil con USD 33 millones (5,5%).

Siempre según Shetty, aunque las remesas han demostrado ser resilientes en el pasado, “una deportación a gran escala podría afectar significativamente los flujos”.

Más riesgos

Además de los riesgos comerciales, las políticas de deportación masiva, que han sido una característica de las propuestas de Trump, podrían tener un impacto significativo en las economías de América Latina.

Expuso que las calificaciones crediticias promedio de los países de la región continúan estando entre las más bajas dentro del universo de mercados emergentes, superando únicamente a las de África subsahariana.

La región todavía está limitada por un bajo crecimiento potencial, ingresos per cápita reducidos, problemas de gobernanza y presiones fiscales y de deuda constantes, señaló la analista.

Grado de inversión

Cuatro países de la región mantienen actualmente el grado de inversión: Chile, Uruguay, Perú y México, aunque este último se encuentra “en el nivel más bajo dentro del grado de inversión”.

Vale recordar que a finales del año pasado la calificadora mantuvo a Paraguay en el rango de los denominados bonos basura, lo que representó un baldazo de agua fría tras el grado de inversión otorgado por Moody's.

En contraste, países como Colombia y Brasil han sido degradados en los últimos años, y según Shetty, no se espera que recuperen el grado de inversión en el corto plazo. “Generalmente, decimos que toma un promedio de seis años para que los países recuperen el grado de inversión. Brasil claramente ya pasó ese hito, y no esperamos un retorno inminente de Colombia o Panamá al grado de inversión tampoco”, explicó.

El crecimiento económico en América Latina para 2025 se proyecta en un 2,2%, impulsado en parte por una recuperación en Argentina, que saldrá de su recesión. Sin embargo, las dos mayores economías de la región, Brasil y México, enfrentarán desaceleraciones significativas, con un crecimiento esperado de alrededor del 1%.

En el extremo opuesto, países como República Dominicana, Costa Rica, Panamá y Paraguay están proyectados a crecer por encima de la media regional, con tasas superiores al 3%.

Últimas noticias