En Paraguay, el sistema de alias —identificadores digitales que permiten vincular la identidad de una persona con distintos canales como el correo electrónico, teléfono o cuentas oficiales— ya supera los 3,64 millones de registros al mes de agosto de 2025. Esta cifra representa un crecimiento acumulado de más del 850 % respecto a los 380.726 de agosto de 2023.
El salto más abrupto se da en los alias asociados a números de teléfono móvil. En agosto de 2023 había apenas 69.919 registros de ese tipo; para agosto de 2025, esa cifra escaló a 1.128.861, lo que equivale a un crecimiento superior al 1.500 %.
Este comportamiento revela que el celular se ha convertido en el canal preferido y casi natural para transacciones digitales, validaciones de identidad y servicios bancarios.
Por su parte, los alias vinculados al correo electrónico también crecieron: de 17.747 en agosto de 2023 pasaron a 271.215 en el mismo mes de 2025. Aunque el crecimiento es notable, es menos pronunciado que el registrado por los móviles.
Otras modalidades, como los alias ligados al Registro Único del Contribuyente (RUC) o documentos de residencia, muestran incrementos más modestos en términos absolutos, aunque con una tendencia positiva sostenida.
Cada vez más veloz
Entre enero y agosto de 2025 se agregaron más de un millón de alias nuevos, un indicativo claro de que la aceleración en la adopción no es uniforme, sino que se dio con mucha fuerza en los primeros meses del año.
Ratio Paraguay. Este fenómeno sugiere que cada vez más ciudadanos y entidades confían en estos sistemas digitales para operar en el día a día, y no solo como complemento ocasional.
Este incremento en registros de alias coincide con otro fenómeno relevante: las transferencias por alias registradas en el Sistema de Pagos Instantáneos (SPI) también se dispararon. En agosto de 2025, estas operaciones sumaron 34,4 millones, por un valor de PYG 12,2 billones.
En el acumulado de enero a agosto, los montos transferidos mediante este sistema alcanzaron PYG 82 billones, concentrando la atención sobre el rol que juega el alias como eje de la digitalización financiera.
El crecimiento masivo del uso de alias no es solo un fenómeno estadístico, sino un reflejo de transformaciones profundas. Los próximos pasos deberían apuntar a optimizar la experiencia del usuario, garantizar interoperabilidad entre entidades financieras y plataformas de servicios, fortalecer la educación digital y actualizar normativas de protección de datos. También será clave mantener un balance entre facilitar el acceso ciudadano y reforzar los controles para prevenir usos ilegítimos.