Más de 200 productores franceses sacaron unos 500 tractores a las calles de París para manifestarse contra una medida que restringe el uso de agroquímicos vedados por la Unión Europea en la remolacha azucarera y otros cultivos. Los agricultores alegan que estos productos son necesarios para garantizar la soberanía alimentaria de Francia.
El pasado 23 de enero, el gobierno francés decidió renunciar a la autorización de insecticidas neonicotinoides para el cultivo de la remolacha azucarera, a raíz de una decisión del tribunal de justicia de la Unión Europea que considera ilegal cualquier excepción.
Los manifestantes ya denunciaban un endurecimiento de las normas relativas a la aplicación de plaguicidas sintéticos con la creación de zonas de “no tratamiento”, franjas de pocos metros cerca de las viviendas en las que está prohibido recurrir a estas sustancias.
La comisión ejecutiva de la UE quiere garantizar que al menos el 25 % de las tierras de labranza en el bloque de 27 naciones estén reservadas a la agricultura orgánica, comparado con el 8 % en 2020.
“Si seguimos así, la agricultura francesa desaparecerá”, aseguró uno de los productores manifestantes a la emisora regional de TV France 3.