La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) Y anunció recientemente que ha decidido bajar por tercera vez en el año la tasa de interés. Esto es algo que desde el inicio de su gestión el presidente Donald J. Trump solicitó pero no se realizó, incluso hasta hoy en la proporción solicitada.
Trump arremetió con dureza contra Jerome H. Powell, cabeza de la FED acusándolo de demorista, de no rebajar las tasas de interés lo suficiente y de frustrar sus ambiciones económicas. En público, Trump ha afirmado que "si quiere, podría despedirlo muy rápido". Sin embargo, en la práctica, esa posibilidad, como varias veces han explicado abogados, académicos y medios especializados, se topa con barreras legales e institucionales muy firmes qué a continuación explicamos.
Estructuras
La clave de por qué Trump no puede simplemente "ordenar" la destitución de Powell radica en la estructura de la Fed. La ley que la creó, la Federal Reserve Act., prevé que los miembros de su junta de gobernadores (incluido el presidente) tienen un mandato fijo y sólo pueden ser removidos "por causa justificada" ("for cause"), entendida como negligencia grave, incapacidad, corrupción o mala conducta, no por discrepancias políticas o desacuerdos sobre la política monetaria.
Además, la jurisprudencia y los precedentes judiciales históricamente han respaldado la independencia de la Fed. Eso distingue a la institución de otras agencias federales más dependientes del Ejecutivo. En efecto, en 1935 el caso Humphrey's Executor v. United States estableció que agencias creadas por el Congreso pueden diseñarse con protecciones de independencia frente al presidente, limitando su poder de destitución arbitraria.
Aún cuando Trump intente quitarle el cargo de presidente de la Fed, los efectos serían limitados: podría perder el título formal, pero podría seguir como miembro de la junta. Además, la entidad clave para definir la política monetaria, el comité Federal Open Market Committee (FOMC), no depende directamente del presidente, y sus decisiones no se basan exclusivamente en quién ocupa la silla del liderazgo.
Finalmente, dar ese paso implicaría desencadenar una batalla legal prolongada, crear turbulencias en los mercados financieros, que dependen de la previsibilidad de la FED y socavar lo que muchos inversores y economistas consideran un pilar de la estabilidad macroeconómica global: la independencia del banco central estadounidense frente a presiones políticas. Un dato no menor es que la FED tiene un directorio compuesto por bancos privados, en otras palabras a diferencia del Banco Central del Paraguay o el canadiense, no es un ente público.
En ese contexto, más allá del enojo, de las amenazas retóricas o del deseo de intervenir, Trump simplemente carece del camino legal, y del respaldo institucional y de mercado, para ejecutar un despido efectivo de Powell.
Perfil
Jerome H. Powell es abogado y funcionario con una larga trayectoria en el ámbito financiero y público. Estudió Derecho y se desarrolló en el mundo financiero privado antes de asumir roles públicos. Fue designado miembro de la junta de gobernadores de la Fed por Trump, y en 2018 este lo nombró presidente de la institución. En 2022, fue confirmado para un segundo mandato Tiene como antecedente su paso por distintos roles vinculados a la regulación financiera y el Tesoro de Estados Unidos, lo que le otorga amplia experiencia en política monetaria y regulación bancaria. Su mandato como presidente de la Fed está vigente hasta mayo de 2026.