Impacto económico en el bolsillo de los trabajadores

Poder adquisitivo estancado pese a crecimiento económico

El economista Rodrigo Ibarrola sostuvo en 780 AM que, aunque Paraguay muestra expansión macroeconómica, la mayor parte de la población no siente mejoras reales en su capacidad de compra.
A pesar de que los principales indicadores macroeconómicos del país registran crecimiento, el poder adquisitivo se ve estancado. Foto referencial.

El economista Rodrigo Ibarrola afirmó en una entrevista con 780 AM que el poder adquisitivo de los trabajadores paraguayos se encuentra prácticamente estancado desde hace una década, a pesar de que los principales indicadores macroeconómicos del país registran crecimiento. 

Ibarrola explicó que, si bien existen cifras de expansión económica —como la proyección de un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de alrededor del 6 % para 2025, según el Banco Central del Paraguay (BCP)— ese desempeño no se traduce en mejoras sustanciales para la mayoría de los ciudadanos. 

Según el economista, el crecimiento en precios —especialmente de alimentos básicos como la carne— y de otros bienes ha sido mucho más rápido que el de los ingresos reales, lo que erosiona la capacidad de compra de un trabajador promedio. "Vemos crecimiento de precio, crecimiento económico, vemos que el precio de los alimentos, especialmente de la carne, se ha duplicado en este periodo. Sin embargo, el poder adquisitivo de un trabajador promedio se mantuvo constante", señaló en el programa radial. 

Este diagnóstico coincide con informes que muestran que, medidas en guaraníes constantes de años anteriores, muchos trabajadores ganan lo mismo o menos que hace una década, pese a los ajustes salariales periódicos. 

Diversos análisis señalan que rubros de la canasta alimentaria han subido considerablemente en los últimos años, superando con creces el crecimiento de los salarios. En algunos casos, el aumento de precios de alimentos ha generado tensiones sociales y debates sobre el verdadero alcance del crecimiento económico oficial. 

El crecimiento del PIB y otros indicadores de estabilidad económica contrastan con la percepción ciudadana de que el bienestar no avanza al mismo ritmo. Estudios recientes también destacan que la economía paraguaya ha logrado tasas de expansión superiores al promedio regional, aunque persisten retos estructurales como la informalidad laboral y la desigualdad en ingresos. 

Para Ibarrola, esta discrepancia entre cifras macroeconómicas y la vida cotidiana de los trabajadores subraya la necesidad de políticas que no solo fortalezcan el crecimiento en términos agregados, sino que mejoren directamente los ingresos reales y la capacidad de compra de la población paraguaya.