Menor presión tributaria de América Latina

Paraguay sigue entre los países que menos impuestos recauda en la región, según la CEPAL

El bajo ingreso tributario limita la capacidad del Estado para invertir en salud, educación e infraestructura, en un contexto de creciente demanda social y presión sobre las finanzas públicas.
Paraguay tiene los impuestos más bajos de la región. Referencia.

Paraguay se mantiene entre los países con menor presión tributaria de América Latina, según un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que vuelve a poner el foco sobre una de las debilidades históricas de la economía nacional: la baja recaudación en relación con el tamaño de su Producto Interno Bruto (PIB).

El estudio señala que los ingresos tributarios paraguayos representan apenas alrededor del 13% del PIB, muy por debajo del promedio regional, que supera el 21%. (cepal.org) La diferencia refleja no solo una menor carga impositiva, sino también limitaciones estructurales en la capacidad de recaudación del Estado.

El dato adquiere relevancia en un momento en que Paraguay enfrenta crecientes necesidades de inversión pública. Infraestructura, salud, educación y seguridad demandan mayores recursos, mientras el margen fiscal sigue siendo reducido en comparación con otros países de la región.

La CEPAL advierte además que los países con baja presión tributaria suelen tener mayores dificultades para sostener políticas sociales y responder a escenarios de crisis económica. En el caso paraguayo, el desafío es aún mayor debido al alto nivel de informalidad, que reduce la base de contribuyentes y dificulta ampliar la recaudación sin afectar a los sectores ya formalizados.

Otro punto que suele aparecer en el debate es la estructura impositiva paraguaya. El sistema se caracteriza por una fuerte dependencia de impuestos indirectos —como el IVA— y una baja participación de tributos directos sobre ingresos y patrimonio. Esto genera cuestionamientos sobre la progresividad del esquema tributario y su capacidad redistributiva.

Pese a ello, Paraguay mantiene una de las cargas fiscales más competitivas de la región, un aspecto que históricamente fue utilizado como atractivo para inversiones y desarrollo empresarial. El problema, según economistas, es encontrar el equilibrio entre competitividad y sostenibilidad fiscal.

En los últimos años, el país avanzó en medidas para fortalecer el sistema tributario, incluyendo la reforma fiscal impulsada en 2019, que creó nuevos regímenes y buscó ampliar la base impositiva. Sin embargo, los resultados todavía son insuficientes para acercarse al promedio regional.

El informe de la CEPAL reabre así una discusión de fondo: cuánto puede crecer Paraguay con un Estado que recauda poco y qué nivel de presión tributaria será necesario para sostener el desarrollo en los próximos años. Porque mientras la economía demanda más infraestructura y servicios, el margen financiero del Estado sigue siendo uno de los más limitados de América Latina.