Paraguay se posiciona en la industria del vidrio con una planta única
Con una inversión de USD 85 millones, Parglass avanza en Paraguay con la construcción de una planta que operará con el primer horno eléctrico alimentado con energía hidroeléctrica, marcando un nuevo estándar de sostenibilidad e innovación industrial. La futura planta no solo producirá envases, sino que lo hará con una tecnología inédita, capaz de fundir vidrio utilizando energía eléctrica proveniente de fuentes 100% renovables.
El proyecto, impulsado entre la empresa paraguaya Parglass y el fabricante mexicano Pavisa, representa una inversión de aproximadamente 85 millones de dólares y prevé iniciar operaciones en el segundo semestre de 2026. La obra avanza con más de 365.000 horas hombre acumuladas y cerca de 300 personas trabajando en el sitio, en un proceso que combina ingeniería local e internacional.
La visita contó con la participación del presidente de la Unión Industrial Paraguaya, Enrique Duarte; la vicepresidenta de Asuntos Gremiales, Lorena Méndez; y el viceministro de Industria, Javier Viveros, quienes recorrieron las instalaciones y conocieron de primera mano los avances del proyecto.
"El desarrollo del Paraguay pasa por la industria. Es ahí donde se genera empleo, se impulsa la formalización y se construyen procesos productivos con responsabilidad social y ambiental. Hoy tenemos una gran oportunidad de posicionarnos en el mundo, pero debemos apostar a producir con calidad, mejorar nuestra competitividad y atraer más inversiones como esta", destacó Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya.
Un horno 100% con energía eléctrica
El corazón de Parglass será un horno con capacidad de 150 toneladas diarias que, a diferencia de los modelos tradicionales basados en combustibles fósiles, funcionará íntegramente con energía eléctrica. En Paraguay, esa electricidad proviene de fuentes hidroeléctricas, lo que permite reducir significativamente las emisiones de carbono en el proceso de fundición.
"Es el primer proyecto a nivel mundial con un horno de estas características alimentado con energía 100% eléctrica e hidroeléctrica, lo que nos permite ofrecer envases con una huella de carbono mínima. Este avance posiciona a Parglass como candidata a producir el vidrio más sustentable del mundo", explicó Sergio Cibils Baumann, director Parglass.
Aunque la producción aún no comenzó, Parglass ya logró insertarse en mercados internacionales mediante su red comercial, con presencia en países como Ecuador, Chile, Uruguay y República Dominicana. El objetivo es abastecer tanto al mercado local —con una proyección de entre el 40% y el 50% de la producción— como a clientes internacionales, especialmente en segmentos premium donde el diseño y la diferenciación del envase son determinantes.
"Hoy el envase dejó de ser un simple contenedor para convertirse en una herramienta de venta. Las marcas buscan diferenciarse y nosotros estamos preparados para acompañarlas en todo el proceso", afirmó Cristian Pemjean gerente Comercial Parglass.
Innovación y valor agredo
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su modelo de producción flexible, que permite generar múltiples diseños a partir de una misma matriz mediante procesos secundarios como pintura o serigrafía. Esto abre oportunidades tanto para grandes marcas como para pequeñas y medianas empresas, que podrán acceder a envases diferenciados sin asumir altos costos de desarrollo.
Además, el vidrio, material 100% reciclable, forma parte de una estrategia que busca reactivar toda la cadena de reciclaje en el país, integrando a miles de personas vinculadas a este circuito. El impacto de Parglass se traduce en empleo, encadenamientos productivos y posicionamiento país. La planta generará alrededor de 170 empleos directos y hasta 1.000 indirectos, además de dinamizar la cadena de reciclaje, que podría involucrar a más de 25.000 personas.