Paraguay entre los países con menor velocidad de internet del mundo
Un reciente análisis emitido por HolaFly ha revelado las significativas disparidades existentes en la velocidad del internet móvil a nivel mundial. Mientras que urbes como Doha, en Catar, logran velocidades sobresalientes de hasta 354 megabits por segundo, diversas ciudades de América Latina, entre ellas Paraguay, enfrentan una realidad completamente diferente.
Brecha
En el caso de Paraguay, la velocidad promedio del internet móvil se encuentra considerablemente por debajo de los estándares globales, posicionándose entre las más reducidas de la región con apenas 16,4 Mbps. Este escenario no solo pone de manifiesto una evidente brecha tecnológica, sino que también refleja limitaciones estructurales en términos de infraestructura y alcance de la red de telecomunicaciones explicaron los técnicos consultados al respecto.
Supongamos que uno quiera descargar un archivo de 1 GB de tamaño en Doha o EAU ese archivo se descargaría en apenas 22 segundos. Ese mismo archivo en Paraguay aproximadamente en 10 minutos y en La Habana Cuba con 4,5 Mbps al menos media hora, la internet más lenta de Latinoamérica. Otros países como Bolivia y Venezuela tienen una velocidad de 9,7 Mbps y 16,3 Mbps respectivamente. Y Panamá 18,7 Mbps.
Efectos
Las discrepancias en la velocidad de conexión móvil trascienden la experiencia individual del usuario, incidiendo directamente en el desarrollo económico y social del país. Sectores como las empresas, los emprendedores y los estudiantes encuentran serios obstáculos para acceder a recursos digitales indispensables, lo que restringe significativamente la competitividad y perpetúa una marcada exclusión digital. Por ende, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el acceso a la internet como un derecho humano.
Más allá de los efectos económicos, esta brecha digital constituye un impedimento crítico para garantizar el acceso a la educación a distancia y a servicios esenciales como la telemedicina, particularmente en áreas rurales y regiones apartadas del país. Ante esta situación, resulta imperativo priorizar inversiones destinadas a mejorar la infraestructura tecnológica y establecer políticas públicas que promuevan una conectividad más equitativa y universal. Y es justamente por eso que alternativas como Starlink de Elon Musk representan una luz al final del túnel, aunque aún este en desarrollo.