Paraguay dio un paso adelante en su posicionamiento internacional al escalar seis lugares en la edición 2026 del Global Soft Power Index, un estudio que mide cómo es percibido un país en el mundo más allá de su peso económico o militar.
El listado analiza variables como la reputación, la estabilidad institucional, la influencia cultural, la diplomacia, la educación, la innovación y la capacidad de generar confianza. En otras palabras, evalúa qué tan atractivo resulta un país para invertir, visitar, estudiar o establecer alianzas estratégicas.
Al ubicarse en el puesto 78 entre 120 naciones evaluadas, Paraguay mejora su visibilidad en un escenario global donde la percepción juega un rol cada vez más determinante en decisiones de negocios y cooperación internacional.
¿Qué implica mejorar en "poder blando"?
El concepto de poder blando hace referencia a la capacidad de un país para influir y generar confianza a través de su imagen, valores, cultura y relaciones internacionales. No se trata de fuerza económica directa ni de poder militar, sino de credibilidad, reputación y capacidad de atracción.
En la práctica, una mejor posición puede traducirse en:
Mayor interés de inversores extranjeros que valoran estabilidad y reputación.
Más oportunidades de cooperación académica y tecnológica.
Mejor posicionamiento turístico.
Fortalecimiento de la marca país en mercados estratégicos.
Los factores detrás del avance
El ascenso de Paraguay se vincula a una combinación de factores, entre ellos mayor presencia diplomática, estabilidad macroeconómica relativa en la región, promoción turística y cultural, y participación en foros multilaterales.
Aunque el país aún se ubica en la mitad inferior de la tabla global, el avance sostenido refleja una mejora en la percepción externa, un elemento cada vez más relevante en un mundo interconectado donde la imagen incide directamente en flujos de capital, comercio y talento.