En un encuentro entre las autoridades paraguayas, encabezadas por el Ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, y el equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI), se ha acordado la solicitud de acceso al Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (DEG 302,1 millones), equivalente a aproximadamente USD 400 millones. Esta solicitud, destinada a respaldar reformas sostenibles, deberá ser evaluada y aprobada por el directorio ejecutivo del FMI en las próximas semanas.
Los Derechos Especiales de Giro (DEG) representan activos de reserva internacional creados por el FMI para complementar las reservas oficiales de sus miembros. Su valor se basa en una canasta de cinco monedas y se asignan en tiempos de crisis. En 2021, Paraguay ya había recibido USD 250 millones bajo este concepto.
La solicitud de financiamiento tiene como objetivo apoyar las reformas previstas por el gobierno paraguayo, con un enfoque en cuestiones climáticas destinadas a reducir la vulnerabilidad al cambio climático y lograr un crecimiento económico más sostenible. El FMI subraya el compromiso continuo de las autoridades paraguayas con la estabilidad macroeconómica, la implementación de reformas estructurales y un estrecho diálogo con el Fondo.
El Ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, destacó la importancia del acuerdo y su respaldo a políticas de desarrollo sostenible y respetuosas con el medio ambiente. Además, rememoró su experiencia en la negociación de un programa Stand-by con el FMI hace dos décadas, que ha sido fundamental para el equilibrio macroeconómico actual en Paraguay. Este nuevo acuerdo se considera esencial para alcanzar los objetivos económicos, sociales y medioambientales del gobierno.
El mecanismo propuesto apoyará los esfuerzos de Paraguay para aumentar la resiliencia de las inversiones públicas, movilizar recursos financieros destinados a la adaptación y mitigación, gestionar riesgos climáticos en el sector financiero, mantener y expandir su matriz de electricidad limpia, descarbonizar la economía y preservar los recursos naturales del país.
Además, se enfatiza que las medidas de reforma se llevarán a cabo en estrecha colaboración con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y otros socios internacionales. Este mecanismo proporcionará recursos con vencimientos más extensos y términos asequibles, al tiempo que actuará como catalizador para atraer financiamiento climático crítico de otros socios gubernamentales y privados.
Este acuerdo entre Paraguay y el FMI representa un paso importante en el camino hacia un desarrollo económico sostenible y la adaptación al cambio climático, aportando recursos y apoyo a las reformas clave. El compromiso de las autoridades paraguayas con el equilibrio macroeconómico y la protección del medio ambiente se refleja en esta iniciativa que busca fortalecer la resiliencia y la sostenibilidad del país.