Análisis

Paraguay cierra 2025 con inflación del 4,1 % ¿Cómo se podría presentar el 2026?

El verdadero desafío para las autoridades será convertir esa estabilidad en crecimiento real, con generación de empleos formales, mejor ingreso per cápita y políticas sociales que amortigüen el impacto de la inflación en los hogares.
Economía paraguaya con buenas perspectivas "pero no las suficientes", dice analista Archivo EN

Paraguay cierra 2025 con inflación del 4,1 % y avanza el debate sobre el rumbo del crecimiento en 2026

El dato oficial de inflación interanual confirma una moderación de precios al cierre del año, mientras economistas y autoridades debaten las perspectivas de crecimiento para el próximo período. El 12 de diciembre presentarán un balance completo de la economía nacional.

Según datos recientes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la inflación interanual en Paraguay alcanzó un 4,1 % en noviembre, cifra que se mantiene dentro del rango meta fijado por política monetaria, aunque continúa bajo presión en productos básicos —como alimentos, carnes, frutas y hortalizas— cuyos precios se encarecieron de forma significativa. 

El dato se da en un contexto donde la economía nacional mostró señales mixtas: mientras sectores como la construcción, los servicios y el comercio aportaron un desempeño favorable durante 2025, el panorama externo —variaciones en precios internacionales, demanda de exportaciones y tipo de cambio— genera incertidumbre para el año entrante. 

En ese marco de cautela, la Banco Central del Paraguay (BCP) y el MEF convocaron para el próximo viernes 12 de diciembre a una conferencia conjunta, junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para presentar un "balance proyectado sobre la actividad económica": inflación, crecimiento, mercado laboral y situación fiscal. El encuentro —abierto a especialistas, analistas y público interesado— será clave para despejar dudas sobre el rumbo macroeconómico. 

La expectativa para 2026 es moderada. Según la última encuesta de expectativas de variables económicas (EVE), los agentes del mercado anticipan que la inflación se mantenga en niveles relativamente bajos y que la economía experimente un crecimiento favorable, aunque a un ritmo algo inferior al de 2025. 

No obstante, economistas llaman a mirar de cerca variables estructurales: el ingreso de divisas por exportaciones, la cotización internacional de bienes primarios, la estabilidad cambiaria, y cómo evoluciona la demanda interna. Sectores vulnerables —como familias de ingresos medios­-bajos— podrían seguir sufriendo por la presión en los precios de alimentos y bienes esenciales, advierten.

Para muchos expertos, el cierre del año con un dato moderado de inflación representa una señal de estabilidad —una condición necesaria, aunque no suficiente—. El verdadero desafío para las autoridades será convertir esa estabilidad en crecimiento real, con generación de empleos formales, mejor ingreso per cápita y políticas sociales que amortigüen el impacto de la inflación en los hogares. El resultado de la conferencia del 12 D será, sin dudas, observado con lupa por el país.