Minas y Energía

Paraguay abrirá la generación eléctrica al sector privado para evitar una futura crisis energética

El Gobierno impulsa un nuevo modelo que permitirá la participación de empresas privadas en la generación de energía, con el objetivo de ampliar la capacidad del sistema eléctrico ante el acelerado crecimiento de la demanda.
El viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, anunció la reglamentación de nuevas leyes para diversificar la matriz energética. Referencia.

Paraguay se encamina hacia una transformación estructural en su política energética al habilitar la participación del sector privado en la generación de electricidad, una medida que busca anticiparse a un posible escenario de escasez energética en los próximos años. La iniciativa forma parte de una estrategia del Gobierno para diversificar la matriz de generación y garantizar el abastecimiento ante el aumento sostenido del consumo eléctrico.

El cambio responde al crecimiento acelerado de la demanda, impulsado por nuevas industrias, centros de datos y actividades intensivas en consumo eléctrico. En algunos momentos del año, el uso de energía registra picos de hasta 12,5% de crecimiento anual, un ritmo que supera ampliamente el promedio histórico del sistema eléctrico paraguayo.

La apertura se apoya en un nuevo marco legal que permite que empresas privadas desarrollen proyectos de generación, especialmente en fuentes renovables no hidráulicas como biomasa o solar. Bajo este esquema, el Estado deja de asumir directamente grandes inversiones en infraestructura energética, delegando esa responsabilidad a compañías que operarán bajo licencias y contratos regulados.

El nuevo modelo también redefine el rol de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), que seguirá concentrada en la transmisión y distribución de energía, mientras que la generación —particularmente la no hidroeléctrica— podrá ser desarrollada por inversionistas privados. De esta manera, la estatal pasará a comprar energía a distintos generadores, priorizando el menor costo para el sistema.

Otro componente clave de la estrategia energética es el vencimiento de contratos vinculados al consumo intensivo de electricidad, que en 2027 liberará cerca de 1.000 megavatios de potencia que podrán ser redireccionados hacia el mercado interno residencial e industrial. Esta disponibilidad será fundamental para acompañar la expansión económica y la llegada de nuevas inversiones.

Paralelamente, el Gobierno analiza proyectos de integración energética regional, entre ellos la posibilidad de desarrollar infraestructura para el transporte de gas natural desde Argentina hacia Brasil a través del Chaco paraguayo, lo que permitiría instalar centrales térmicas que respalden al sistema eléctrico en períodos de sequía o baja generación hidroeléctrica.

Las autoridades sostienen que la apertura del mercado eléctrico permitirá atraer capital internacional y acelerar inversiones en generación, una condición considerada clave para evitar que Paraguay enfrente restricciones energéticas en la próxima década, en un contexto de crecimiento económico y creciente demanda industrial.