Proceso clave para la región

Paraguay abre el camino legislativo del acuerdo Mercosur-Unión Europea

Con la entrega formal del tratado al Congreso Nacional, Asunción marca el primer paso hacia la aprobación del histórico pacto comercial con la Unión Europea, en un momento decisivo para la inserción internacional del país y de toda Sudamérica.
Santiago Peña, firmó el mensaje que remite al Congreso Nacional el acuerdo suscrito entre el Mercosur y la Unión Europea. Presidencia.

Paraguay dio, ayer jueves 29 de enero, un paso clave en el largo camino de integración comercial entre Mercosur y la Unión Europea (UE): el presidente Santiago Peña entregó oficialmente al Congreso Nacional el documento del acuerdo para su ratificación, convirtiéndose en el primer país del bloque sudamericano en iniciar el proceso legislativo que, de culminar con éxito, permitirá que el tratado entre en vigor.

El acuerdo en cuestión —firmado el pasado 17 de enero en Asunción tras más de 25 años de negociaciones intermitentes entre ambos bloques— establece un marco de libre comercio y cooperación estratégica que abarca bienes, servicios, inversión y reglas de comercio moderno. Se proyecta que la zona resultante integrará a más de 700 millones de consumidores y cerca de una cuarta parte del producto interno bruto mundial.

La entrega del tratado al presidente de la Comisión Permanente del Congreso, el senador Colym Soroka, se realizó en un acto que reunió a autoridades gubernamentales, representantes del sector productivo, industriales y gremios empresariales. El gobierno paraguayo ha enfatizado los beneficios potenciales del acuerdo para diversificar exportaciones, atraer inversiones y fortalecer las cadenas de valor de la economía nacional.

En sus declaraciones, el presidente Peña subrayó que Paraguay aspira a liderar regionalmente el proceso de ratificación, poniendo al país en una posición destacada dentro del Mercosur. Este liderazgo se presenta como un intento de consolidar la integración sudamericana con mercados globales, además de enviar señales de estabilidad y de visión estratégica a inversionistas extranjeros.

Sin embargo, el recorrido del acuerdo no estará exento de obstáculos. Aunque Paraguay haya iniciado el proceso legal interno, la vigencia plena del tratado depende también de la aprobación por parte del Parlamento Europeo y de los congresos de los demás países miembros de Mercosur (Argentina, Brasil y Uruguay). Recientemente, la Eurocámara remitió el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para su análisis, un paso que podría demorar la ratificación en ese continente durante varios meses o incluso años.

Contexto internacional

El contexto internacional también es complejo: en Europa, el acuerdo ha generado tensiones con sectores agrícolas que temen una competencia más dura, mientras que autoridades comunitarias han manifestado que están preparados para implementar provisionalmente partes del tratado una vez que algún país del Mercosur lo ratifique.

Para Paraguay, este movimiento legislativo no solo es un acto formal, sino una apuesta estratégica. El país busca consolidarse como plataforma productiva y logística en la región, atraer capitales en sectores de alto valor agregado y expandir su participación en cadenas globales de comercio. El desafío ahora será traducir el impulso político en resultados concretos, tanto en el ámbito legislativo como en los sectores productivos que esperan beneficiarse con la apertura de nuevos mercados.