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Óscar Orué: "No habrá suba de impuestos"

El titular de la DNIT, Óscar Orué, recibió a El Nacional para hacer una evaluación del año que cierra y analizar las perspectivas para 2026.

28 Diciembre de 2025
28 Diciembre de 2025
Óscar Orué.
Óscar Orué. Foto: El Nacional

El titular de las recaudaciones, Óscar Orué, recibió a El Nacional para hacer una evaluación del año que cierra y analizar las perspectivas para 2026. En los últimos meses, el alto funcionario fue blanco de intrigas desde sectores de la clase política que pidieron su salida por no habilitar cupos políticos y priorizar una gestión de corte técnico.

Sin embargo, los resultados de su administración lo consolidaron como el "intocable" del Gobierno de Santiago Peña. Su gestión figura entre las más eficientes, con niveles de recaudación por encima de los objetivos fijados por el Equipo Económico.

Entre los puntos más relevantes, Orué destacó los avances en la incorporación de tecnologías para fortalecer la institución y reafirmó que no están previstas reformas al sistema tributario, al menos hasta 2028.

¿Cuál fue el mayor desafío de este ejercicio?
—El principal desafío fue seguir fortaleciendo el uso de la tecnología, especialmente en lo que respecta a la facturación electrónica. Hoy tenemos más de 20.000 contribuyentes incorporados al Sistema de Facturación Electrónica Nacional. Ese fue uno de los hitos más importantes.
El segundo gran desafío fue profundizar la formalización: más inscriptos y más controles a nivel nacional. Fuimos a ciudades donde el nivel de formalización es bajo y eso, naturalmente, generó inconvenientes.

¿Hay proyectos para reformar el sistema tributario?
—Mantenemos la decisión de no cambiar las reglas tributarias hasta 2028. Eso brinda seguridad jurídica, previsibilidad y condiciones favorables para la inversión, especialmente extranjera. En 2025 vimos una triplicación en la emisión de certificados de residencia fiscal, lo que demuestra que muchos extranjeros están viniendo a invertir en Paraguay.

¿De qué regiones provienen principalmente?
—Principalmente de Brasil, Argentina, Bolivia y Alemania. Observamos un mayor interés de inversionistas extranjeros que llegan al país para radicar capitales e invertir.

¿En qué sectores?
—Principalmente en el sector inmobiliario y en el tecnológico. Muchos llegan atraídos no solo por la baja carga impositiva, sino también por el sistema de renta territorial.

¿Qué significa la renta territorial?
—Que todo lo que se gana en Paraguay se tributa en Paraguay. Si una empresa paraguaya obtiene ganancias en Argentina, Brasil u otro país, esas utilidades no pagan impuestos en Paraguay.

¿Cómo cierran el ejercicio fiscal?
—La base de 2024 era muy alta, lo que representó un gran desafío para 2025. Aun así, estamos cerrando con un crecimiento cercano a USD 500 millones en recaudación, por encima de lo estimado en el Presupuesto General de la Nación. Mientras el presupuesto proyectaba un crecimiento del 7 %, estamos cerrando en torno al 9,5 %.

¿Qué dice el presidente Peña y el equipo económico sobre estos números?
—Ellos manejan estos datos. Con el presidente estoy en comunicación permanente, prácticamente todas las semanas, al igual que con el ministro de Economía. Coordinamos de manera constante las acciones de política fiscal y la administración general del Estado.

La baja del dólar, ¿afecta la recaudación?
—Afecta significativamente a la recaudación aduanera. La mayoría de los productos importados se valoran en dólares, y al convertirlos a guaraníes, una moneda más fuerte implica menores ingresos tributarios. Esa caída del dólar impactó directamente en los ingresos.

En lo personal, ¿cuáles son sus planes a futuro?
—Si Dios permite, terminar este gobierno en 2028 y luego dedicarme al sector privado. No tengo aspiraciones políticas. Mi intención es seguir trabajando, teniendo en cuenta que aún soy joven.

Su gestión despertó recelos en la clase política. ¿Cómo maneja esa situación?
—Creo que esos celos están vinculados al trabajo que realizamos. Muchas veces se cuestionan los controles, especialmente en zonas donde antes se permitían manejos discrecionales. Eso ocurría con frecuencia en la Aduana, donde los cargos respondían a apoyos sectoriales. Eso lo cambiamos, y naturalmente generó molestias en algunos sectores.
También dejamos de tolerar la idea de que, por ser pobres, ciertos actores no debían ser controlados. Ese discurso es equivocado.

Más allá de su rol en el Gobierno, ¿cómo ve la economía del paraguayo y el bolsillo de la gente?
—Ahí es donde debemos concentrarnos como país. El bolsillo de la gente depende de las oportunidades, y esas oportunidades surgen del conocimiento y la preparación.
Debemos seguir fortaleciendo la capacitación, no solo a nivel profesional, sino especialmente en los mandos medios y en la formación de oficios. Ese es el verdadero sostén del ingreso de las familias, porque muchas veces el principal desafío es conseguir empleo.

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