El alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes, evocó a Dios y pidió a Google que no deje el vecino país para asentarse en el territorio nacional. La manifestación se hizo pública en un acto oficial, en el que fue inaugurado un Centro de Ingeniería de la compañía de Mountain View en la capital paulista. El comentario, realizado en tono de advertencia y preocupación por la pérdida de inversiones hacia otros países de la región, refleja el creciente interés internacional por Paraguay como destino para infraestructura tecnológica de alto consumo energético.
Nuestro país comenzó a posicionarse en el radar global gracias a uno de sus principales activos estratégicos: la abundancia de energía hidroeléctrica renovable y relativamente barata proveniente de Itaipú y Yacyretá. En momentos en que la inteligencia artificial y los servicios en la nube disparan la demanda mundial de electricidad, Paraguay emerge como un territorio atractivo para industrias electrointensivas.
Los grandes data centers —utilizados por empresas como Google, Amazon, Microsoft y Meta— consumen cantidades gigantescas de energía y requieren estabilidad eléctrica, seguridad jurídica y conectividad internacional. Brasil continúa liderando ampliamente la infraestructura digital regional, con cerca del 40% de la capacidad instalada en América Latina, pero enfrenta costos energéticos y regulatorios crecientes. Paraguay, en cambio, intenta aprovechar su excedente energético para atraer parte de ese negocio, especialmente ahora que la renegociación del Anexo C de Itaipú reabrió el debate sobre cómo utilizar la energía que históricamente se exportaba al mercado brasileño.
En ese contexto, el Gobierno de Santiago Peña comenzó a promover activamente al país como un futuro hub tecnológico regional. El jefe de Gabinete Civil, Javier Giménez, afirmó recientemente que Paraguay "está llamando la atención a nivel mundial" por su potencial para inversiones vinculadas a data centers y procesamiento de inteligencia artificial. Según autoridades nacionales, existen conversaciones avanzadas con inversionistas internacionales y proyectos que podrían movilizar miles de millones de dólares en infraestructura tecnológica durante los próximos años.
¿Cómo está Paraguay?
Especialistas advierten que atraer data centers no depende únicamente de tener energía barata. Paraguay todavía enfrenta limitaciones en transmisión eléctrica, conectividad, seguridad jurídica, regulación digital y capacidad de infraestructura. Incluso referentes del sector energético, como el ingeniero Pedro Ferreira, plantearon que el país debería debatir si este tipo de industrias deben generar parte de su propia energía, siguiendo la postura adoptada recientemente por Brasil ante el temor de que los centros de datos ejerzan presión sobre los sistemas eléctricos nacionales.
Estados Unidos ya manifestó interés en que Paraguay utilice su excedente energético para atraer industrias tecnológicas asociadas a inteligencia artificial, en lugar de continuar exportando electricidad sin agregado de valor. La posibilidad de convertir energía hidroeléctrica en infraestructura digital, procesamiento de datos y servicios tecnológicos aparece hoy como una de las grandes apuestas de transformación económica para el país.
La energía dejó de ser solo un commodity para convertirse en un factor central de la nueva economía digital. Y en esa carrera, Paraguay empieza a ser observado no solo como productor de electricidad, sino como un potencial jugador estratégico en la industria tecnológica latinoamericana.