Millones de dólares en pulseada empresarial
Lo que comenzó en 2005 como un contrato de distribución limitada entre Electrolux do Brasil y la firma paraguaya AM Reguera, de Atilio Manuel Reguera, terminó casi dos décadas después convertido en un caso judicial que amenaza con convertirse en otro emblema de los cuestionamientos al manejo de la Justicia en nuestro país.
El acuerdo inicial tenía una duración de 24 meses y venció en 2007. Sin embargo, años más tarde, AM Reguera demandó a la multinacional alegando incumplimiento, tras la designación de otro distribuidor en 2016. La firma paraguaya exigía una indemnización millonaria por supuesta violación de exclusividad.
A finales de 2023, en primera instancia, el juez Édgar Rivas condenó a Electrolux a pagar casi USD 50 millones, monto incluso superior a lo solicitado por el propio demandante. El fallo fue tan cuestionado que el magistrado acabó denunciado ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.
Posteriormente, la Cámara de Apelaciones revisó el caso, puso en entredicho varios de los argumentos de la primera instancia y redujo la indemnización a unos USD 6 millones.
De acuerdo con los antecedentes, el tribunal reconoció, entre otros puntos, que el contrato había expirado en 2007; que la exclusividad era solo parcial, sobre productos específicos, y que el grupo Reguera podía continuar comercializando el stock, lo que de hecho ya venía haciendo.
Intentamos contactar a los propietarios del Holding Reguera para obtener su versión, pero no hubo respuesta al cierre de esta edición.
La versión de la multinacional
Por su parte, desde Electrolux insisten en que todo el juicio está plagado de vicios procesales. Alegan que se aceptaron como prueba simples declaraciones sin respaldo documental; que el perito contable designado estaba inhabilitado, y que la condena se basó en un promedio de utilidades que ni siquiera había sido reclamado por la contraparte.
Además, remarcan que la Sala Constitucional de la Corte Suprema tramitó recursos sin respetar jurisprudencia previa: cuando coexisten apelaciones e inconstitucionalidades, corresponde resolver primero lo constitucional para evitar fallos contradictorios.
Última instancia
Actualmente, el caso está en manos de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, donde Electrolux busca revertir la condena. Del otro lado, el Holding Reguera mantiene la pretensión de cobrar los USD 50 millones fijados en la primera sentencia.
Más allá de la disputa comercial, lo que preocupa es el mensaje al mundo inversor. El caso pone en duda la coherencia del sistema judicial paraguayo y erosiona el discurso oficial que intenta presentar al país como un destino seguro para la inversión, uno de los factores que dificultan la consolidación del grado de inversión.
Electrolux enfrenta un litigio que se prolonga desde hace varios años y que pasó por distintas instancias judiciales, siempre con decisiones cuestionadas. Mientras tanto, el expediente se convirtió en un símbolo del debate sobre la seguridad jurídica, factor clave para atraer capital extranjero y garantizar reglas claras a los inversores.