MIC flexibiliza aplicación del biodiésel, pero mantiene el plan de incrementar la mezcla en el gasoil
La decisión reemplaza la normativa que contemplaba una incorporación de entre el 8% y el 10%, aunque el Gobierno ratificó que el proceso de incremento continuará y que desde enero de 2027 el porcentaje mínimo pasará al 8%.
La medida quedó oficializada mediante la Resolución N.º 565, que deja sin efecto la Resolución N.º 472 y ajusta el cronograma de implementación previsto en la Ley N.º 7635/2026, que introdujo cambios al régimen de promoción de los biocombustibles. Con este nuevo esquema, el país abandona el histórico piso del 5% de biodiésel y avanza de forma gradual hacia porcentajes superiores.
La nueva reglamentación también dispone que las inspecciones para verificar el cumplimiento comenzarán dentro de 60 días, con el objetivo de otorgar tiempo a las empresas distribuidoras y comercializadoras para adecuar sus procesos operativos antes de que entren en vigor los controles oficiales.
La modificación se produjo luego de los reclamos formulados por representantes del sector de combustibles, importadores, empresas vinculadas al rubro automotor y otros actores que habían expresado preocupación por el impacto de una aplicación inmediata del porcentaje originalmente previsto.
El viceministro de Comercio y Servicios, Alberto Sborovsky, explicó que el ajuste responde a la necesidad de facilitar una transición ordenada para todos los participantes del mercado, aunque aclaró que la política pública de fortalecimiento de los biocombustibles permanece inalterable.
El funcionario sostuvo que el objetivo del Gobierno continúa siendo impulsar la industrialización de materias primas nacionales y aumentar progresivamente la utilización de combustibles renovables. En ese sentido, remarcó que la reducción temporal del porcentaje no implica un cambio de rumbo, sino únicamente una implementación más gradual.
Sborovsky señaló además que, desde el punto de vista técnico, la diferencia entre una mezcla del 7% y otra del 8% resulta mínima, por lo que el período de transición permitirá evaluar el comportamiento del combustible y brindar mayor tranquilidad a los sectores que manifestaron dudas sobre la medida.
Indicó que los resultados obtenidos durante los próximos meses servirán para definir los siguientes pasos del plan oficial, aunque insistió en que el incremento continuará conforme avance el proceso de adaptación del mercado.
El viceministro también adelantó que el Ejecutivo mantiene la intención de elevar progresivamente la participación del biodiésel en el gasoil en los próximos años, dentro de una estrategia orientada a fortalecer la producción nacional de energías renovables y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
En relación con las críticas planteadas por algunos gremios empresariales y representantes del sector automotor, afirmó que la decisión busca ofrecer previsibilidad y tiempo suficiente para la adecuación, al tiempo de asegurar que los estudios técnicos respaldan la viabilidad del nuevo esquema. Incluso sostuvo que parte del sector de distribución acompaña la implementación gradual del aumento.
Respecto al impacto económico para los consumidores, Sborovsky descartó que la nueva mezcla genere incrementos significativos en el precio del gasoil. Según explicó, el valor actual del biodiésel resulta competitivo frente al diésel de origen fósil, por lo que la incorporación del 7% no debería traducirse en un encarecimiento para quienes utilizan este combustible.