Un mercado integrado de aproximadamente 300 millones de personas con un Producto Bruto Interno (PBI) de 4,3 billones de dólares. Estas son las cifras del Tratado de Libre Comercio firmado hoy en Río de Janeiro entre los países miembros del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y el EFTA, el bloque económico integrado por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein.
Tras las negociaciones iniciadas en 2017, se alcanzó un acuerdo, según una declaración conjunta, que afirma: "Las partes se beneficiarán de un mejor acceso al mercado para más del 97% de sus exportaciones, lo que se traducirá en un aumento del comercio bilateral y beneficios para empresas y particulares".
La firma ocurre en un contexto internacional marcado por fuertes tensiones comerciales, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara una serie de aranceles a productos europeos y brasileños. Vieira subrayó también que existen "excelentes perspectivas" para la firma antes de fin de año del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, bloque del que Brasil ejerce la presidencia rotativa.
La Comisión Europea puso en marcha este mes el proceso de ratificación del tratado, negociado durante décadas entre ambos bloques. Las negociaciones entre el Mercosur y la EFTA se iniciaron en enero de 2017 y concluyeron en julio de este año. El proceso se aceleró después de que los bloques anunciaran un "acuerdo político" en 2019, aunque los textos permanecieron sujetos a negociación hasta este año. El pacto abarca múltiples disciplinas comerciales, desde comercio de bienes hasta propiedad intelectual, pasando por barreras técnicas al comercio, medidas sanitarias y servicios digitales, entre otros.