Mercado local de valores se actualiza

Por primera vez en la economía paraguaya, una empresa realizó la desmaterialización de sus acciones para dejarlas bajo custodia en la Caja de Valores del Paraguay (CAVAPY).

29 Diciembre de 2025
29 Diciembre de 2025
Álvaro Acosta, presidente de Investor.
Álvaro Acosta, presidente de Investor. Foto: Gentileza.

Investor Casa de Bolsa marcó un hito al ser la primera empresa en dar este paso, abriendo el camino para que se replique esta experiencia de suma importancia para la modernización del mercado.

La desmaterialización implica que las acciones dejan de existir en formato físico y pasan a ser 100% electrónicas, quedando bajo custodia, registro y anotación en cuenta en CAVAPY. Esto elimina los riesgos asociados a la tenencia de títulos impresos y simplifica de manera sustancial la gestión societaria.

"Con este proceso nos liberamos de todos los problemas que implican las acciones físicas: extravíos, falsificaciones o incertidumbre sobre en poder de quién está el título. Las acciones pasan a ser electrónicas y la Caja de Valores se encarga de la custodia y del registro de quiénes son los verdaderos propietarios (anotación en cuenta)", explica Álvaro Acosta, presidente de Investor.

Cabe recordar que, anteriormente, la Bolsa de Valores de Asunción (BVA) era la única entidad que realizaba la custodia de títulos desmaterializados. En consecuencia, solo las empresas habilitadas para cotizar en el mercado bursátil podían contar con acciones 100% electrónicas, dado que este proceso requiere de una entidad especializada en custodia y anotación en cuenta.

A partir de la disposición de otorgar a CAVAPY las labores de custodia y anotación en cuenta de las acciones escriturales, en el marco de la segregación de funciones que se está llevando a cabo con la Bolsa de Asunción, también las empresas cuyas acciones no se negocian públicamente en bolsa pueden desmaterializar estos instrumentos.

Es en este contexto que Investor se convirtió en la primera compañía en inscribir acciones escriturales bajo custodia de la Caja de Valores del Paraguay.

Beneficios

Acosta señala que los beneficios de esta transformación —que anticipa se consolidará como una tendencia a partir de 2026— alcanzan a los distintos actores del mercado, al contar con una entidad unificada que centraliza la información sobre las acciones y los movimientos que se realizan sobre ellas.

En primer lugar, la desmaterialización de las acciones (que pasan a ser escriturales) beneficia a la empresa, que pasa a tener estos títulos en formato electrónico, ya que podrá tener información precisa y en tiempo real sobre la situación de las acciones.

"CAVAPY facilita así todo el proceso de informe para las asambleas, de certificación para la asamblea y votos, la distribución de dividendos, nuevas acciones, la comunicación con Abogacía del Tesoro. Hay un montón de procesos que se simplifican y, por sobre todo, el registro de quiénes son los verdaderos dueños; esa es la gran ventaja. Cuando son entidades internacionales, por ejemplo, o multinacionales, se facilita mucho porque el proceso de generación, custodia y registro de las acciones pasa a ser mucho más fácil y seguro", detalla el presidente de Investor.

A criterio de Álvaro Acosta, el principal beneficio para el mercado radica en la centralización de la información y también representa un beneficio para entidades como la Superintendencia de Valores (SIV), la Abogacía del Tesoro y la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad).

Al concentrar los registros en la Caja de Valores, se reduce la necesidad de requerimientos individuales a las sociedades y también a los accionistas (al momento de vender sus acciones, por ejemplo), y el regulador puede acceder a información ordenada, actualizada y confiable desde una única fuente, fortaleciendo la supervisión y la transparencia del sistema.

Finalmente, las acciones escriturales constituyen un beneficio para los propios tenedores de estos títulos, según relata el presidente de Investor a partir de su propia experiencia reciente. "Con esto, los accionistas tienen la certeza de que hay una entidad que lleva la custodia y la anotación en cuenta de quiénes son los accionistas, quiénes tienen esas acciones; no hay riesgo de que se pierdan o se falsifiquen las acciones, porque ya no hay acciones físicas en circulación", destaca el presidente de Investor.

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