EconomíaRealidad de gastos y ajustar cálculo de la inflación

Más de 3.000 hogares serán relevados para actualizar la canasta del IPC: qué implica el cambio

A partir del lunes 6 de octubre se iniciará la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) 2025-2026, que recopilará datos de consumo en 3.060 hogares de Asunción y Central para renovar la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

2 Octubre de 2025
2 Octubre de 2025
Perspectivas económicas de los hogares paraguayos.
Perspectivas económicas de los hogares paraguayos. Foto: EN

El Banco Central del Paraguay (BCP), en coordinación con el Instituto Nacional de Estadística (INE), puso en marcha un proceso clave para la economía nacional: la actualización de la canasta del IPC. Para ello, comenzará la próxima semana la EPF 2025-2026, que abarcará 3.060 viviendas distribuidas entre Asunción y distritos del departamento Central. 

Durante 12 meses consecutivos, desde octubre de 2025 hasta septiembre de 2026, los hogares seleccionados serán visitados para registrar sus gastos diarios en bienes y servicios. El informe resultante servirá como base para redefinir la canasta del IPC, fundamental para medir la inflación con mayor precisión. 

La canasta actual utilizada para el IPC data del año 2017. Desde entonces, los hábitos de consumo han cambiado sustancialmente —nuevos productos, servicios digitales, variaciones en transporte, vivienda y tecnología—, lo que hace necesario modernizarla para que los números reflejen la realidad contemporánea. 

El director del Índice de Precios del BCP, junto con autoridades del INE, enfatizó que esta actualización no solo ajustará los componentes del IPC, sino que también servirá para cambiar el año base del índice, adoptando una estructura más representativa del consumo actual. 

Una particularidad metodológica: los encuestadores estarán debidamente identificados con chaleco institucional, credencial con código QR y en vehículos asignados para el operativo. Cada hogar seleccionado recibirá una carta oficial explicativa de la encuesta, para legitimar el procedimiento frente a sus habitantes.  

La muestra incluirá hogares de barrios urbanos de Asunción y municipios como San Lorenzo, Luque, Lambaré, Capiatá, Limpio, Ñemby, Itauguá, entre otros. El objetivo es garantizar que la selección sea representativa del consumo familiar en la zona metropolitana. 

Relevancia, desafíos y expectativas

Este relevamiento es estratégico: la canasta del IPC no solo sirve para medir la inflación, sino que influye en ajustes de salarios, contratos, prestaciones sociales, alquileres y otros valores de referencia macroeconómica. Un IPC poco representativo puede distorsionar esas medidas y afectar políticas públicas.

Sin embargo, actualizar la canasta implica desafíos. Se requiere que los hogares respondan con precisión, que los datos sean homogéneos, y que los cambios no generen saltos bruscos de inflación "metodológica" (es decir, que parezca que los precios suben solo por la revisión, no por efecto real). También habrá que armonizar los nuevos componentes con series históricas para conservar continuidad estadística.

Otro factor clave es lograr que los nuevos ítems —productos o servicios emergentes— reciban el peso adecuado sin subrepresentar a los bienes tradicionales indispensables. Tecnologías, servicios en línea, productos verdes o sustentables podrían requerir espacio en la canasta.

Para el ámbito empresarial, los resultados pueden implicar reajustes en costos, contratos indexados y negociaciones salariales. Las empresas estarán atentas a cómo cambien los porcentajes de gasto asignados en la canasta: alimentación, transporte, vivienda u otros rubros pueden ganar o perder peso relativo.

Finalmente, para los ciudadanos comunes, el éxito del proceso dependerá de su cooperación: recibir al encuestador, anotar gastos reales, evitar omisiones. Esa participación es vital para que el nuevo IPC sea lo más realista posible.

 

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