La deuda pública de Paraguay ¿Seguirá siendo sostenible?

28 Octubre de 2020
28 Octubre de 2020
La deuda pública de Paraguay ¿Seguirá siendo sostenible?
La deuda pública de Paraguay ¿Seguirá siendo sostenible?

En estos días se ha generado un interesante debate respecto a la deuda pública, principalmente por la aprobación del Congreso de i) préstamos por valor de USD 172 millones y ii) ajustes en la Ley de Administración de Pasivos.

Con esto, la deuda pública alcanzaría un saldo superior a los USD 11.100 millones, representado el 31,4% del PIB. Esto llama la atención dado que en la última década pasamos de un ratio deuda pública/PIB de 8,13% al mencionado actualmente (Ver gráfico 1). El rápido aumento de la deuda comienza en el año 2012 con un irresponsable aumento de gastos rígidos (salarios) en el Presupuesto General de Gastos de la Nación por parte del Congreso y desde ese entonces ha aumentado sucesivamente el endeudamiento.

Gráfico 1: Deuda/PIB. 2004 -2020, en porcentajesEn el año 2013 Paraguay ingresó al ruedo del financiamiento internacional mediante los bonos soberanos principalmente para financiar inversión pública, acelerándose aún más el ritmo de endeudamiento. El salto del ratio Deuda/PIB en el periodo actual responde, por un lado, a un estancamiento de la economía en el 2019 y la caída estimada de la producción en 2020 y, por el otro, a la necesidad de financiar los costos que ha generado la pandemia del COVID-19.

El endeudamiento del año 2020 ha sido necesario. La caída de recaudaciones fiscales y la necesidad de tomar deuda es algo que se ha visto en casi todos los países del mundo. Sin embargo, el año 2019 ya se verificó (Ver Gráfico 2) una importante aceleración en el crecimiento de la deuda. Este no fue el año que más deuda se haya tomado, pero si un año donde el crecimiento económico se estancó.

Gráfico 2: Aceleración de la deuda pública. 2004-2020, cambio en puntos porcentuales del ratio Deuda/PIBMás allá del ratio Deuda/PIB, que ayuda a dimensionar la magnitud de la deuda, es importante mirar los indicadores de Servicio de la Deuda (amortización, intereses y comisiones pagadas) y principalmente los intereses pagados. Adicionalmente, se debe ver cómo han evolucionado en relación a la recaudación tributaria (Ver gráfica 3). Concentrando la atención en los intereses, el crecimiento porcentual de este ha sido muy superior al crecimiento porcentual de las recaudaciones desde el año 2012 en adelante. Sin embargo, debe notarse que el comportamiento entre los años 2004-2011 es distinto, por lo que cuando se habla de deuda es importante mirarlo como trayectoria en el tiempo. La lógica es sencilla: buenos tiempos pueden cubrir tiempos malos.

Gráfico 3: Crecimiento porcentual de Servicio de la Deuda, Intereses pagados y recaudaciones.Entonces a todo esto, la pregunta importante es: ¿la deuda pública paraguaya seguirá siendo sostenible?

La respuesta de un buen economista a toda pregunta es ¡depende! La sostenibilidad depende básicamente del balance primario (esto es gasto fiscal menos recaudaciones), los intereses pagados y el crecimiento del PIB. Y aquí es donde se enfrenta una encrucijada, dado que si se reduce el gasto fiscal se reducen las inversiones publicas tan necesarias para mejorar la productividad, aumentar recaudaciones mediante elevación de impuestos no parece ser muy sabio en una economía post pandemia.

Entonces ¿qué nos queda?

El camino a transitar para sostener el nivel de deuda (o reducirlo) es tener una trayectoria clara en el mediano plazo para lograr que de vuelta las recaudaciones superen los gastos fiscales. En este sentido, las inversiones públicas deberán priorizar obras con mayor rentabilidad social y alto impacto. En este punto es bueno establecer una coordinación entre diversas instituciones, de modo a que por ejemplo rutas, puentes y distribución de energía, se concentren en zonas con mayor potencial de instalación de industrias o que viviendas sociales, puestos de salud, escuelas y comisarias sean construidas en conjunto. El punto es no gastar sectorialmente, sino de manera integrada para tener mayor impacto; esto debería impactar en el crecimiento de la economía de manera más rápida que haciendo inversiones aisladas. Además, para alivianar los gastos fiscales, los proyectos APP, concesiones, ventas y/o alquileres de activos resultan claves. Por supuesto, será esencial cuidar la forma en que se gasta cada guaraní.

Una cuestión no menor es que el 86% de la deuda pública es externa, por lo que se paga en moneda extranjera. Por ese motivo es fundamental generar incentivos para seguir creciendo y diversificando nuestras exportaciones con el fin de generar ingresos de divisas. Por cierto, en nada contribuye a esto los constantes intentos del Congreso en establecer aranceles a las exportaciones de granos.

Por último, los ajustes de la Ley de Administración de Pasivos podrían permitir mejorar el perfil de la deuda. En ese punto, es esencial ser claros: una operación de administración de pasivos sí podría representar nueva deuda (la ley ya autoriza realizar de manera directa sin pasar por el congreso). Por lo tanto, para que esta sea efectiva y valga la pena, debe necesariamente bajar el servicio de la deuda. Ahora, particularmente me hubiese encantado que en los ajustes de la Ley se mencione que la operación (rescate, recompra, u otra) no significará aumento del endeudamiento neto.

(*) Investigación para el Desarrollo

https://desarrollo.org.py/

Twitter: @gari_py

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