Por José Zalazar
La petrolera estatal, a través de su emblema, anunció que a partir de hoy 19 de setiembre de 2025 se aplicará una reducción de G. 250 por litro en todos los combustibles, un ajuste que se enmarca en la dinámica internacional del crudo y en la política estatal de sostener precios competitivos en el mercado local.
Nuevos precios de referencia
Tras el recorte, las tarifas en los surtidores de Petropar quedan en:
Diésel Porã Aditivado: G. 6.800
Diésel Mbarete Aditivado: G. 8.600
Nafta Kape 90 Aditivada: G. 5.740
Nafta Oikoite 93 Aditivada: G. 6.240
Nafta Aratiri 97 Aditivada: G. 7.590
Estos valores podrían variar en estaciones ubicadas a más de 50 km de la planta de Villa Elisa, debido al costo de flete.
El telón de fondo internacional
La baja responde, en gran parte, a la caída reciente del precio internacional del petróleo Brent, que se ha mantenido en torno a los USD 70 por barril, tras alcanzar picos de USD 90 en el primer semestre de 2025. Este descenso fue impulsado por la mayor oferta de crudo de Estados Unidos y Brasil, junto con señales de desaceleración en la economía china, lo que redujo la presión sobre la demanda global.
Además, los países de la OPEP+ han flexibilizado su estrategia de recortes de producción, generando mayor disponibilidad en el mercado. En consecuencia, los países importadores como Paraguay han encontrado margen para trasladar la baja internacional a sus consumidores.
Aristas económicas:
La reducción de precios de combustibles es un factor que incide de forma directa en la inflación. En Paraguay, el transporte tiene un peso significativo en la canasta básica, por lo que se espera que esta decisión contribuya a moderar los costos de alimentos y bienes de consumo masivo.
Por otro lado, el abaratamiento de la logística beneficia al sector agroexportador y al comercio, en un contexto en el que Paraguay busca fortalecer sus ventajas frente a países vecinos como Argentina y Brasil, donde los precios de combustibles suelen estar más regulados o subsidiados. Por ende, la medida puede dinamizar el consumo interno, lo que se traduciría en un impulso adicional al crecimiento económico en lo que resta del 2025.
Panorama
En un escenario donde los emblemas privados ajustan sus precios de acuerdo con la volatilidad internacional, Petropar mantiene el rol de "ancla" de referencia. Esto obliga a la competencia a mantenerse en rangos cercanos, evitando disparidades significativas en el mercado local.
Sin embargo, ya que Paraguay no es un productor del commodity como tal, el desafío radica en la sostenibilidad de la medida. Si los precios internacionales del crudo vuelven a subir por tensiones geopolíticas en Medio Oriente o por recortes inesperados de la OPEP+, el margen para mantener precios bajos en Paraguay podría reducirse.
En suma, la rebaja de G. 250 en todos los combustibles no solo representa un respiro inmediato para los consumidores de manera directa, sino que debería apalancar y evitar una eventual suba en los precios de la canasta básica. Pero eso está por verse.