Industriales urgen mejorar condiciones en la logística de exportación
La exportación y comercialización de cereales y oleaginosas no ha parado ni si quiera en los tiempos más críticos de la pandemia. Incluso, hubo momentos en los que el requerimiento fue mayor, debido a que la producción se basa en alimentos de consumo humano indispensables, según manifestó en comunicación con El Nacional, Sonia Tomassone, asesora de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO).
En el marco del Día Nacional de la Industria Paraguaya, la experta, comentó que todavía son varios desafíos dentro del sector, y detalló que el más grande, es el mejoramiento en la logística de exportación, teniendo en cuenta que las exportaciones e importaciones dependen de los ríos, y con las bajantes muchas veces (como ahora), se torna casi imposible la navegación. Aseguró que hay que hacer “navegable los ríos las 24 horas”.
“Uno de los más grandes e inminente (desafío) es el mejoramiento de la logística de exportación. Somos un país mediterráneo, el 90% de nuestras exportaciones e importaciones dependen de los ríos. Hoy las condiciones de navegabilidad del río Paraná están imposibles, no se puede navegar, y el río Paraguay también está con dificultades, por lo que hay que cargar las barcazas a menos pies. Eso implica mayores costos logísticos”, expresó.
“Si bien el gobierno está haciendo el trabajo de dragado, tenemos que ir pensando en un plan a corto mediano plazo para hacer nuestros ríos navegables las 24 horas. Ese es el mayor desafío que tiene Paraguay no solo para la exportación del complejo soja, sino la exportación, importación y todo el comercio exterior de Paraguay”, dijo.Además, apuntó como otro desafío el tema ambiental. Expresó que aunque la producción agrícola y ganadera del Paraguay utiliza tecnología de punta y sistemas sustentables de cuidado de suelos, recupero de carbono, etc., es importante que las caras visibles de las negociaciones del Paraguay con el extranjero, hagan conocer al mundo los sistemas sustentables que hoy Paraguay está teniendo. “No hay que dejar que nos impongan sistemas de producción arcaicos y venidos de otras latitudes que no son aplicables en nuestras condiciones climatológicas. Por último, como desafío tenemos la erradicación de las amenazas de ciertos grupos políticos que lastimosamente utilizan a la soja y a la carne para crear brechas y mal informaciones, sobre el sector, crear divisiones y quitar réditos políticos de esta situación”, dijo.
Generación de empleo
Dentro de los logros del sector destacó que el complejo soja es una industria que aporta la páis no solo en el ingreso de divisas, sino también en la generación de empleo. “Tenemos que recordar que la cadena de valor de la soja empieza con las empresas semilleras, le siguen las empresas proveedoras de defensivos agrícolas, las empresas mescladoras de fertilizantes, los silos, la logística, tanto terrestre como fluvial que genera mucha mano de obra”, precisó.
En este sentido, apuntó que según los especialistas, de cada 4 personas que están en el campo, dos se dedican directa o indirectamente a la cadena de valor de la soja. “Es un gran logro que la cadena va integrando cada vez más a los pequeños productores que antes no tenían otro rubro de renta. Hay pequeños productores que con menos de 20 hectáreas hoy día están siendo incorporados a la cadena de valor de la soja”, agregó.
Altos niveles de exportación, pese a la pandemia
Con respecto a la pandemia, explicó que el sector nunca dejó de producir y exportar durante la pandemia. Explicó que se llegó a tener una merma en cuanto a las exportaciones, pero no con relación directa a las restricciones de la pandemia, sino a la condición logística de los ríos.
Por otro lado, Tomassone se refirió a las mesas de trabajo que están encarando con diferentes estamentos del Gobierno, asegurando que están trabajando bastante bien, pero que hace falta mayor apoyo del sector privado. “En líneas generales se está trabajando bien. Hace falta siempre el apoyo del sector privado al sector público para aunar esfuerzos y aportar al crecimiento del país”, expresó.
Finalmente, la especialista comentó que al mes de julio de este año, se tiene ingresado de todo el complejo de soja más de 3.000 millones de dólares. Agregó que se estima cerrar el año exportando 5.500.000 de toneladas de soja como grano, 3.000.000 a 3.500.000 como aceite y pellets, y una exportación aproximada de 1.800.000 a 2.000.000 toneladas de maíz.