Desafíos

Industria plástica crece, pero pierde terreno frente a importaciones

El sector muestra expansión productiva y alto potencial, aunque enfrenta una creciente presión por el avance de productos importados que ya captan una parte importante del mercado local.
Industria plástica. Imagen de referencia.

La industria plástica paraguaya consolida su crecimiento en términos de producción y valor agregado, pero al mismo tiempo enfrenta un desafío estructural: la pérdida de participación en el mercado interno frente al avance sostenido de las importaciones.

Según datos del sector, la producción anual ronda los USD 649 millones, con un aporte de más de USD 211 millones al PIB manufacturero, lo que confirma su relevancia dentro del entramado industrial del país. Además, genera más de 23.000 empleos directos e indirectos, posicionándose como uno de los rubros con mayor impacto económico y nivel de formalización.

Sin embargo, este crecimiento convive con una tendencia preocupante: la sustitución de producción local por productos importados. Actualmente, cerca del 33% del mercado interno ya es abastecido por bienes provenientes del exterior, una cifra que ha ido en aumento en los últimos años.

El fenómeno se acentúa al observar la evolución reciente: las importaciones de productos plásticos terminados crecieron más de 50% desde 2020, lo que redujo la participación de la industria nacional del 77% en 2021 al 67% en 2024. Esta dinámica no solo impacta en la competitividad, sino también en el empleo, con miles de puestos perdidos en toda la cadena productiva.

Pese a este escenario, el sector mantiene fortalezas estructurales. Paraguay logró desarrollar una industria de transformación eficiente, capaz de importar materia prima —principalmente resinas— y convertirla en productos con valor agregado, incluso con capacidad exportadora hacia mercados como Brasil y Argentina.

Además, la industria presenta niveles de utilización de capacidad instalada cercanos al 74%, lo que indica que aún existe margen para expandir la producción local. En ese contexto, el principal desafío no radica en la capacidad productiva, sino en las condiciones de competencia frente a los productos importados, que muchas veces ingresan con ventajas en costos o escala.

Así, el sector plástico se encuentra en una encrucijada: con bases sólidas para crecer y consolidarse como motor industrial, pero presionado por un entorno cada vez más competitivo. El equilibrio entre expansión productiva y defensa del mercado interno aparece como la clave para su sostenibilidad en el mediano plazo.