Su gobierno baraja una serie de iniciativas destinadas a estimular el comercio, la atracción de inversiones y la cooperación mutua en varios sectores clave.
Peña considera que Vietnam representa una puerta de entrada al sudeste asiático, una región de rápido crecimiento económico que ofrece múltiples oportunidades para países latinoamericanos con capacidad exportadora. En ese sentido, el Ejecutivo paraguayo trabaja en identificar productos y servicios con alto potencial para ser entregados al mercado vietnamita, así como en eliminar barreras que hoy dificultan ese intercambio.
Entre los sectores con mayor proyección figuran la agroindustria, especialmente la exportación de carne y subproductos, oleaginosas, y procesados agrícolas; también se apunta a la posibilidad de importar productos tecnológicos e industriales provenientes de Vietnam, con miras a modernizar infraestructura local y diversificar la oferta de bienes.
Para concretar estos objetivos, se prevén acciones diplomáticas como visitas oficiales, misiones empresariales y encuentros de alto nivel con autoridades del país asiático. Se espera que estos mecanismos sirvan para pactar acuerdos de cooperación que permitan mayor seguridad jurídica para inversores, así como condiciones favorables para el comercio y la logística internacional.
El presidente Peña subraya que la distancia geográfica con Vietnam no debe verse como un obstáculo, sino como un reto que Paraguay puede superar con políticas adecuadas y alianzas inteligentes. Así, la relación con Vietnam podría transformarse en un componente clave de la estrategia paraguaya para diversificar mercados, aumentar exportaciones y fortalecer la economía nacional.