Ganaderos alertan sobre riesgos globales y ratifican la vacunación como eje sanitario
En un contexto global cada vez más desafiante para la producción y el comercio de alimentos, la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC) lanzó una advertencia clara: Paraguay no puede relajarse en materia sanitaria si pretende sostener su posicionamiento en los mercados internacionales. El gremio puso el foco en la necesidad de mantener políticas consistentes frente a un entorno donde los estándares son cada vez más estrictos y la competencia más intensa.
Uno de los puntos centrales del planteamiento es la defensa de la vacunación contra la fiebre aftosa, considerada por el sector como un pilar estratégico del sistema productivo. Desde la APPEC sostienen que abandonar o modificar este esquema sin una transición técnica sólida podría comprometer el estatus sanitario del país, un activo clave que sustenta el acceso a mercados y la confianza internacional en la carne paraguaya.
El gremio también advirtió sobre los riesgos externos que enfrenta la ganadería, entre ellos cambios en las reglas del comercio global, mayores exigencias sanitarias y eventuales brotes en otros países que pueden impactar indirectamente en la región. En ese escenario, remarcan que Paraguay debe priorizar la previsibilidad y la estabilidad de sus políticas sanitarias, evitando decisiones apresuradas que puedan generar incertidumbre en el sector.
Desde una lectura económica, el mensaje es claro: la sanidad animal no es solo una cuestión técnica, sino un factor determinante para la competitividad, el ingreso de divisas y la sostenibilidad del negocio ganadero. En un país donde la carne es uno de los principales motores de exportación, cualquier cambio en el esquema sanitario puede tener efectos directos sobre toda la cadena productiva.