El fiscal Aldo Cantero remitirá oficios tanto al Banco Central del Paraguay (BCP) como al ministerio del Interior en la investigación que lleva al frente en el intento fallido de robo de caudales, un suceso que por ahora deja más preguntas que respuestas por la modalidad del negocio y por la supuesta participación de agentes de la Policía Nacional en vehículos particulares.
El intento ocurrió sobre la calle Teniente Eugenio Ramón Fernández, a una cuadra del colegio San Ignacio de Loyola (SIL), de Asunción, e involucró a una camioneta blindada, de la marca Toyota modelo Hilux, perteneciente a una casa de cambio que estaba trasladando cierta cantidad de dinero.
El vehículo fue interceptado por otro, del cual descendieron un grupo de delincuentes y realizaron disparos en el lado del conductor.
El empleado de la casa de cambios iba acompañado de dos agentes de la agrupación especializada que acompañaban el traslado de caudales.
Esta semana se llevaron a cabo allanamientos en donde se encontraron evidencias del grupo criminal estaría compuesto por al menos ocho a diez personas de nacionalidades paraguaya y brasileña. Tras el intenso tiroteo y la huida de los malvivientes, la Fiscalía realiza operativos en la ciudad de Luque para dar con el paradero de los responsables.