Estimaciones revisadas proyectan menor inflación y crecimiento firme para 2025
Las más recientes estimaciones sobre la economía paraguaya muestran que la inflación interanual se sitúa aproximadamente en 4,1 % y la inflación subyacente en torno a 4,7 %.
En paralelo, el crecimiento económico para el año 2025 se proyecta en un rango que supera el 4 % del Producto Interno Bruto (PIB).
Este contexto refleja una moderación de las presiones de precios y un impulso sostenido de la actividad productiva y de servicios en Paraguay. La combinación de inflación relativamente controlada junto a un crecimiento robusto configura un escenario adecuado para la estabilidad macroeconómica.
No obstante, el informe advierte que, para que esta tendencia se consolide, será necesario que factores como la demanda interna, el sector externo y las políticas monetarias mantengan su curso sin sorpresas adversas. Según los datos disponibles, la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló 3,3 % en lo que va del año hasta julio, con una interanual de 4,3 %.
Por el lado del crecimiento, una revisión institucional ubicó la expansión del PIB para 2025 alrededor de 4,4 % o más, impulsada por mejoras en manufactura, ganadería y servicios.
Aunque estas estimaciones resultan alentadoras, el salto hacia una inflación en torno al 4 % exige vigilancia por parte del Banco Central del Paraguay (BCP) y del gobierno en materia de política fiscal y monetaria. Mantener una inflación baja y estable, sin frenar el crecimiento, es el equilibrio que actualmente enfrenta el país.
En este sentido, el comportamiento de la inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles— se convierte en un indicador crucial para anticipar riesgos. Un aumento inesperado en los precios de alimentos, combustible o servicios básicos podría alterar el rumbo. Al mismo tiempo, el crecimiento firme exige que la inversión privada, modernización productiva y el comercio exterior mantengan su dinamismo.
La capacidad del Paraguay para mantener este escenario favorable también dependerá de factores externos, entre ellos la demanda de sus principales productos de exportación y las condiciones globales de financiamiento. Asimismo, las políticas internas tendrán que equilibrar estímulo al desarrollo con disciplina fiscal para evitar que la expansión derive en desequilibrios futuros.