Las naftas de 93 y 97 octanos ahora cuestan G. 7.060 y G. 8.560, respectivamente. En cuanto al gasoil, el tipo común se comercializa a G. 7.620 y el aditivado llega a G. 9.570.
La suba, que oscila entre G. 700 y G. 850 por litro, según la empresa, fue confirmada por el presidente de la Cámara Distribuidora Paraguaya de Combustibles (Cadipac), Miguel Bazán. El referente del sector había advertido días atrás que los actuales precios eran insostenibles, dada la presión del mercado internacional.
Bazán explicó que el reciente repunte del petróleo se relaciona directamente con el agravamiento del conflicto entre Israel e Irán, lo que ha generado inestabilidad en una región clave para el abastecimiento mundial. Señaló que la tensión no solo reduce la oferta directa de Irán, sino que complica la logística en toda la zona, especialmente por el Estrecho de Ormuz, por donde transita una gran parte del crudo global.
El temor a una posible intervención militar estadounidense en ese enfrentamiento encendió las alarmas en los mercados esta semana. El martes, el crudo Brent, referencia internacional, trepó un 4,40 %, ubicándose en 76,45 dólares por barril para entregas en agosto.
Aunque el nuevo ajuste de precios se venía anticipando, su implementación temprana en algunas estaciones marca una señal de alerta para los consumidores. Desde el sector privado afirman que si la situación geopolítica no mejora, más variaciones podrían concretarse en los próximos días.

