En una entrevista para El Nacional, el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Dr. Iván Ojeda, desmenuzó con cifras sobre el estado actual del empleo en el país, revelando una radiografía compleja del mercado laboral paraguayo.
Casi 3 millones de paraguayos trabajan, pero muchos con precariedad
Según los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares, correspondientes al cuarto trimestre de 2024, en Paraguay hay aproximadamente 2.996.000 personas que desarrollan alguna actividad económica. De ese total, 1.691.000 son hombres y 1.305.000 son mujeres.
Sin embargo, esa aparente bonanza laboral se ve empañada por la calidad del empleo: más del 60% de los trabajadores están vinculados al sector terciario (servicios, comercio, gastronomía), mientras que el sector secundario (industria y construcción) ocupa poco más del 20%, y el primario (agricultura, ganadería, pesca) apenas al 16%, porcentaje que disminuye año a año.

El problema no es solo tener trabajo, sino qué tipo de trabajo
Uno de los datos más preocupantes es la persistente informalidad: el 62% de las unidades económicas en Paraguay operan al margen de la legalidad laboral. Esto significa que más de la mitad de los trabajadores no acceden a seguro médico, jubilación ni estabilidad. Si bien el fenómeno no es exclusivo del país —Perú supera el 70% de informalidad, mientras que Uruguay y Chile están en torno al 25%—, sigue siendo uno de los principales obstáculos para un desarrollo inclusivo.
Además, hay 142.000 personas buscando empleo activamente sin éxito. De ellas, 71.000 son hombres y una cantidad similar son mujeres. El desempleo, aunque relativamente bajo en comparación con otros países, está acompañado de una creciente categoría que preocupa: la subocupación.
"Son personas que no logran trabajar más de 30 horas a la semana, a pesar de tener tiempo y disposición para hacerlo", explica Ojeda. Vendedores ambulantes, trabajadores por comisión o freelancers encajan en este perfil. "No se trata solo de medir cuántos trabajan, sino cómo lo hacen y si están satisfechos con su realidad laboral", añadió.
Durante los primeros meses del actual gobierno, se crearon alrededor de 100.000 nuevos puestos de trabajo. La cifra, aunque positiva, debe analizarse con cautela. Del total de asalariados (1.503.000 personas), solo 279.000 pertenecen al sector público, mientras que la gran mayoría (1.224.000) trabaja en el sector privado, especialmente los hombres (834.000 frente a 390.000 mujeres).
El gobierno, con apoyo del INE, también ha impulsado estudios sobre las tendencias del mercado laboral en áreas urbanas como Asunción y el Departamento Central. Uno de los hallazgos más importantes es que el 60% de las empresas consultadas planea expandirse en los próximos cinco años. Entre las habilidades más demandadas: manejo de computadoras, aplicaciones móviles y herramientas digitales, lo que evidencia un cambio de paradigma en el perfil del trabajador ideal.
Una economía con grado de inversión, pero con deudas sociales
A pesar de los desafíos, Paraguay se ubica entre los cuatro países con mayor proyección de crecimiento en América Latina para 2025. El país ostenta el grado de inversión, lo que lo posiciona entre las 60 economías más confiables del mundo para recibir capital extranjero. Sin embargo, Ojeda advierte: "El crecimiento económico debe ir acompañado de mejores condiciones laborales. El desafío sigue siendo formalizar la economía y dignificar el trabajo".
En esa línea, el Estado apuesta por la ley de mipymes, que busca facilitar la formalización de pequeños negocios a través de beneficios y menos burocracia. Pero aún queda un largo camino para que esa promesa llegue a todos los rincones del país.


