El PIB de Paraguay repunta con fuerza tras recuperación de inversiones
En un panorama económico alentador, el Banco Central del Paraguay (BCP) ha reportado un crecimiento sólido en el segundo trimestre del año, con un aumento del 5.9%. Además, en el primer semestre de 2023, el país ha experimentado un aumento acumulado del 5.4%, señalando una notable mejora en sus finanzas después de años de desafíos provocados por la pandemia de Covid-19 y condiciones climáticas adversas.
El economista jefe del BCP, Miguel Mora, enfatizó la importancia de las inversiones en este resurgimiento económico. Mora destacó que las inversiones muestran signos de recuperación en el trimestre, con un crecimiento interanual del 1.9%, y se prevé que la economía local continúe su ascenso, con un crecimiento proyectado del 4.5%.
Mora explicó que Paraguay, al igual que muchos países de la región, experimentó un aumento significativo de la inversión privada en 2020, principalmente como resultado de las medidas implementadas para combatir la pandemia, que generaron una oleada de inversión en viviendas, incluyendo expansiones y renovaciones. Este impulso también se vio influenciado por el auge de la construcción entre 2020 y 2022, con un crecimiento estimado del 10% al 12% en el país.
El economista señaló que lo que se está observando ahora es un retorno a niveles de producción más consistentes con la tendencia previa a la pandemia, lo que indica un ajuste hacia tasas de crecimiento más sostenibles a largo plazo en el sector.
Es importante destacar que según el informe de Cuentas Nacionales Trimestrales del BCP, el crecimiento interanual del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre se atribuye a los sólidos desempeños en la agricultura, los servicios, la generación de energía eléctrica y la industria manufacturera.
En lo que respecta a los gastos, los componentes que han tenido un impacto positivo en la economía han sido las exportaciones netas, el consumo privado y el gasto gubernamental, mientras que la inversión en bienes de capital ha tenido un impacto negativo en el crecimiento económico. Estos indicadores señalan una recuperación robusta y el restablecimiento de un equilibrio en la economía paraguaya, generando expectativas positivas para el futuro.