EconomíaEndeudamiento de los hogares

El FMI enciende la luz amarilla por auge de tarjetas: advierten que familias ya financian gastos básicos

El fuerte crecimiento de los créditos al consumo y del uso de tarjetas de crédito llevó al Fondo Monetario Internacional a recomendar un mayor monitoreo del sistema financiero. Analistas sostienen que muchas familias recurren al financiamiento para cubrir compras de supermercado, movilidad y otros gastos esenciales.

7 Julio de 2026
7 Julio de 2026
Tarjetas de créditos.
Tarjetas de créditos. Foto: Gentileza.

El acelerado crecimiento del crédito al consumo en Paraguay comenzó a generar preocupación incluso en organismos internacionales. En su más reciente evaluación sobre la economía paraguaya, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el auge del financiamiento destinado al consumo requiere un seguimiento más estricto para evitar riesgos de sobreendeudamiento de los hogares y eventuales impactos sobre el sistema financiero.

La advertencia se sustenta en una tendencia que viene acelerándose durante el último año. Al cierre de mayo, la cartera de préstamos de consumo otorgados por los bancos alcanzó los G. 35,52 billones, lo que representa un incremento del 42% respecto al mismo período de 2025. El crecimiento del crédito supera ampliamente el ritmo de expansión de la economía paraguaya, que actualmente se ubica entre el 4% y el 6%.

Uno de los indicadores que más llama la atención es el incremento del uso de tarjetas de crédito, especialmente aquellas con límites de hasta G. 3 millones. Ese segmento registra una expansión cercana al 50%, una señal que, según especialistas, refleja que un número creciente de familias está utilizando el financiamiento para afrontar gastos cotidianos como alimentos, transporte y otras necesidades básicas.

El analista financiero Amílcar Ferreira calificó la observación del FMI como una "luz amarilla" para la economía paraguaya. A su criterio, el problema no radica únicamente en que aumente el crédito, sino en que ese crecimiento podría estar reflejando un deterioro en la capacidad de las familias para llegar a fin de mes con sus ingresos corrientes.

De acuerdo con el especialista, cuando el consumo comienza a sostenerse mediante endeudamiento en lugar de un aumento de los ingresos, se incrementa la vulnerabilidad financiera de los hogares. Si esa tendencia se profundiza, podría traducirse en mayores niveles de morosidad y afectar también a las entidades financieras.

Ante este escenario, el FMI recomendó que el Banco Central del Paraguay y las entidades financieras mantengan una vigilancia permanente sobre la evolución del crédito al consumo y refuercen los controles para evitar que los clientes asuman compromisos superiores a su capacidad real de pago. El organismo considera que, si fuera necesario, deberían aplicarse medidas macroprudenciales para contener la acumulación de riesgos en el sistema.

Pese a esta advertencia, el Fondo destacó que el sistema financiero paraguayo continúa mostrando indicadores de solidez y que la economía mantiene un desempeño favorable, respaldado por el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y el reciente acceso al grado de inversión. Sin embargo, subrayó que el rápido avance del crédito al consumo constituye uno de los principales focos de atención para preservar esa estabilidad en el mediano plazo.

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