Perspectivas

El Banco Mundial apuesta por Paraguay

El nuevo informe sobre el panorama económico de América Latina y el Caribe, elaborado por el Banco Mundial, advierte sobre un crecimiento lento en la región, en medio de la incertidumbre global y la debilidad de la inversión.
Banco Mundial y su proyección de crecimiento económico para Paraguay. Referencial.

El Banco Mundial proyecta que Paraguay liderará el crecimiento económico regional en 2026, con una expansión del 4,4%, impulsada por las exportaciones agrícolas, la energía hidroeléctrica y la estabilidad macroeconómica.

Este desempeño contrasta con el promedio regional estimado en 2,1%, en un contexto marcado por la resiliencia de la economía paraguaya y ciertos avances en productividad.

El nuevo informe sobre el panorama económico de América Latina y el Caribe, elaborado por el Banco Mundial, advierte sobre un crecimiento lento en la región, en medio de la incertidumbre global y la debilidad de la inversión. Según el organismo, se prevé que el PIB regional alcance el 2,1% en 2026, por debajo del 2,4% registrado en 2025.

Para 2027, la región podría crecer hasta un 2,4%. Cabe recordar que, en enero, el Banco Mundial había proyectado una expansión de 2,3% para 2026 y de 2,6% para 2027.

El informe señala que los países que liderarán el crecimiento en la región serán Guyana, con 16,3%; seguida por Paraguay, con 4,4%; Surinam, con 4%; Panamá, con 3,9%; y Guatemala, con 3,7%. Argentina, Costa Rica y República Dominicana registrarían un crecimiento del 3,6% cada uno.

Según estimaciones del Banco Central del Paraguay (BCP), en 2025 el Producto Interno Bruto (PIB) del país creció un 6,6%. El Banco Mundial destaca que Paraguay continúa superando el promedio regional, apoyado en exportaciones agrícolas sólidas, la expansión de la generación eléctrica y un entorno macroeconómico estable.

El organismo también subraya que varias economías más pequeñas de América Latina y el Caribe están mostrando un dinamismo relativamente mayor. Paraguay se encuentra entre ellas, manteniendo una tendencia de crecimiento firme, impulsada por sus exportaciones, el desarrollo energético y condiciones macroeconómicas que favorecen tanto la inversión como el consumo.

No obstante, el informe advierte que la región ingresa a 2026 con un crecimiento aún limitado por desafíos estructurales persistentes. La inversión se mantiene en niveles bajos, en un contexto de elevada incertidumbre tanto externa como interna, y con condiciones de financiamiento que siguen siendo restrictivas.

"El estancamiento del crecimiento económico y las persistentes dificultades para generar empleo han llevado la política industrial nuevamente al centro del debate", señala el documento.