El endurecimiento en las condiciones del mercado paraguayo tiene su reflejo más inmediato en las ventanillas de evaluación de riesgo. De acuerdo con los datos de la última Encuesta de Situación General del Crédito del Banco Central del Paraguay (BCP), el 86,36% de las entidades financieras admitió haber rechazado al menos una solicitud de crédito durante el último trimestre.
Esta elevada tasa de rechazo evidencia una postura de cautela extrema por parte de la banca ante el avance de la morosidad estresada que sobrepasa el 15% y por lo cual las entidades recurren a mecanismos como refinanciaciones y reestructuraciones para que lso usuarios ganen tiempo y para maquillar de paso los balances de morosidad.
El reporte de la banca matriz identifica tres razones principales que frenan la aprobación de nuevos financiamientos en el sistema:
Historial crediticio desfavorable (30,6%): Los antecedentes de pagos tardíos en el reporte del tomador de crédito siguen siendo el principal factor de exclusión.
Dudas sobre la situación financiera del solicitante (29,6%): La debilidad en los flujos de caja e ingresos actuales de personas y empresas genera desconfianza en la capacidad de pago futura.
Falta de información financiera (26,9%): Una barrera crítica que afecta principalmente a nuevos solicitantes independientes o de la economía informal que no logran documentar sus ingresos fidedignamente.
Nota de mercado
Desde la perspectiva de los usuarios y tomadores de préstamos, el acceso formal se encuentra doblemente condicionado. Además de las trabas en los reportes, los solicitantes señalan que las altas tasas de interés de mercado y los extensos trámites burocráticos actúan como desincentivos para avanzar en la toma de crédito formal.
Todo esto hace que las personas acudan a prestamistas particulares o aplicaciones móviles que prestan dinero rápido, pero a tasas muy por encima del límite de usura.
Este "Efecto Rebote" hacia el sector no regulado es por el endurecimiento de los filtros en la banca formal debido a la morosidad estresada empuja de forma automática a los microempresarios y trabajadores independientes hacia las casas de crédito no supervisadas por la banca matriz.
En las entidades no reguladas, el desembolso puede demorar minutos en lugar de días, pero el tomador del préstamo asume un costo financiero total mucho más elevado. Esto incrementa las probabilidades de caer en sobreendeudamiento crónico, alimentando en el mediano plazo el mercado de las refinanciaciones compleja.
Consecuencias
La brecha de acceso al crédito formal genera un impacto profundo en la estructura socioeconómica de Paraguay. Al no poder cumplir con las exigencias del sistema bancario regulado, una gran parte de la población y del tejido empresarial queda vulnerable a distorsiones financieras.
Profundización del sobreendeudamiento: Los usuarios rechazados por la banca formal recurren a prestamistas informales o casas de crédito con tasas severas. Las cuotas absorben una porción insostenible de sus ingresos mensuales.
Freno al crecimiento de las MiPyMEs: Las micro, pequeñas y medianas empresas no logran financiar su capital de trabajo o inversiones de capital. Esto limita su capacidad de escala, tecnificación y generación de empleo.
Estimulación de la economía informal: Al no exigir el Certificado de Cumplimiento Tributario (CCT) ni declaraciones de IVA, el circuito no regulado incentiva a los negocios a mantenerse fuera del radar de la DNIT.
Pérdida de trazabilidad del dinero: El flujo financiero se desplaza hacia canales en efectivo o billeteras digitales sin reportes exhaustivos a la [SEPRELAD]. Esto debilita los esfuerzos nacionales contra el lavado de activos.
Encogimiento del consumo familiar: Al enfrentar tasas de interés reales más elevadas, los hogares reducen su capacidad de compra de bienes durables, afectando directamente los niveles de facturación del comercio minorista.
Falta de historial crediticio positivo: Quienes operan exclusivamente en el sector informal no logran construir un perfil financiero ante los burós de crédito regulados. Esto perpetúa su exclusión del sistema formal a largo plazo.