El economista Sergio Sapena afirmó que no es necesario mantener el tope del déficit fiscal en 1,5 % y que "no hace falta estar obsesionado con ese límite". Según explicó, sería posible elevarlo hasta el 6 % e inyectar 3.000 millones de dólares para fortalecer la industria y reducir el atraso económico del país, siempre que se implemente un plan adecuado.
Sapena sostuvo que las calificadoras de riesgo no bajarían la nota crediticia de Paraguay por un aumento del déficit fiscal. Sin embargo, advirtió que, si no se incrementan las obras y se mejoran los servicios públicos, será difícil atraer inversiones.
"Si seguimos con números equivocados, el grado de inversión nunca existió", señaló, ratificando que no hay que temer al aumento del déficit fiscal, ya que no afectará negativamente al gobierno.