El 19 de febrero de 2026, S&P Global Ratings revisó la perspectiva de la calificación de Agencia Financiera de Desarrollo a positiva de estable y confirmó la calificación crediticia de emisor de largo plazo en escala global de 'BB+'.
Al mismo tiempo, confirmaron la calificación crediticia de emisor de largo plazo en escala global de 'BB' de ueno bank. La perspectiva de la calificación de ueno bank se mantiene estable. En este mismo informe resaltaron que se están disminuyendo las distorsiones del mercado y que las cooperativas pierden fuerza en el mercado por falta de regulaciones más rígidas.
Mientras tanto, los bancos estatales siguen representando una parte limitada del sistema financiero: Los préstamos del Banco Nacional de Fomento, de propiedad pública, representan aproximadamente el 10% de los préstamos de todo el sistema.
Generalmente, consideramos positivas condiciones bancarias que garanticen que los bancos puedan fijar adecuadamente el precio de los riesgos, cubriendo sus gastos, las pérdidas esperadas y el costo del capital durante un ciclo económico sin tener que asumir riesgos excesivos.
El sector bancario de Paraguay ha mantenido una larga trayectoria de estabilidad financiera. El sector ha tenido un buen desempeño, con más de una década sin quiebras bancarias; las instituciones financieras que enfrentaron dificultades se resolvieron mediante adquisiciones o fusiones. Además, el regulador ha demostrado respuestas efectivas y oportunas a los desafíos específicos del sector, como durante la pandemia de COVID-19 en 2020 y la fuerte sequía que afectó al sector agroindustrial en 2022, redondea.

Tras la revisión del Análisis de Riesgos de la Industria Bancaria por País (BICRA) de Paraguay (calificación soberana: BBB-/Estable/A-3), revisaron al alza la clasificación del riesgo económico a 6 de 7, con base en la menor exposición de la industria bancaria a los sectores cíclicos, indicadores de calidad de activos estables en todo el sistema y un mayor dinamismo de la economía.
"Además, nuestra evaluación de la tendencia del riesgo de la industria mejoró, positiva de estable. Nuestras clasificaciones de BICRA están en una escala del 1 al 10, donde 1 indica el riesgo más bajo y 10 el más alto. El ancla, o punto de partida, para calificar a los bancos que solamente operan en Paraguay se mantiene en 'bb'. La tendencia del riesgo económico se mantiene estable".
La tendencia positiva del riesgo de la industria indica que podríamos revisar al alza nuestra clasificación del riesgo de la industria en los próximos 12 a 18 meses, lo que potencialmente derivaría en una clasificación más alta del grupo de BICRA y en la correspondiente revisión al alza del ancla para calificar bancos.
Esta tendencia positiva se basa en nuestra opinión de que las distorsiones del mercado en el sector bancario, como la proporción de préstamos procedentes de cooperativas de crédito, seguirán disminuyendo y que continuarán los esfuerzos para fortalecer la regulación y la supervisión bancaria.
La economía dinámica, impulsada por la inversión privada y el consumo, ya no está tan enfocada en la agroindustria y las materias primas. En la última década, la economía paraguaya ha crecido más rápido que América Latina en su conjunto, lo que ha impulsado el ingreso per cápita, ha diversificado la economía y ha reducido la pobreza.
"Prevemos que el crecimiento del PIB se mantenga en torno al 4% anual, respaldado por una fuerte inversión privada y un consumo sólido. Mientras tanto, la estructura de la economía está cambiando: una proporción cada vez menor del PIB corresponde a la agroindustria y a los productos básicos, mientras que los sectores de servicios y manufacturas se han expandido más rápidamente en medio del crecimiento de la demanda interna.
Proyecciones
En consecuencia, consideran que el riesgo crediticio del sistema bancario de Paraguay está mejorando. Los indicadores de calidad de activos se han mantenido estables en los últimos años, respaldados por el impulso económico.
Además, la exposición del sistema a industrias cíclicas y materias primas ha disminuido, lo que refuerza nuestra opinión de un menor riesgo crediticio. La proporción de préstamos bancarios destinados a la agricultura y la ganadería cayó al 23% en 2025 desde el 35% en 2016, según datos del Banco Central del Paraguay.
Además, los activos improductivos, que incluyen préstamos con morosidad de más de 60 días y bienes adjudicados, se ubicaron en 3.4% a diciembre de 2025, inferior al promedio de 10 años del 3.9%.
Las pérdidas crediticias se mantuvieron estables en torno al 1.7% en 2025, frente a un promedio del 1.9% en los últimos 10 años.
"Consideramos que las distorsiones del mercado han estado disminuyendo en el sistema bancario paraguayo, y una reducción adicional podría fortalecer la dinámica competitiva de los bancos", agregan.
La proporción de préstamos que ofrecen las cooperativas de crédito, que están sujetas a regulaciones diferentes a las de los bancos, representa alrededor del 10% de los préstamos a nivel sistémico, frente al 13% de hace tres años. Mientras tanto, los bancos estatales siguen representando una parte limitada del sistema financiero: Los préstamos del Banco Nacional de Fomento, de propiedad pública, representan aproximadamente el 10% de los préstamos de todo el sistema.
Generalmente, consideramos positivas condiciones bancarias que garanticen que los bancos puedan fijar adecuadamente el precio de los riesgos, cubriendo sus gastos, las pérdidas esperadas y el costo del capital durante un ciclo económico sin tener que asumir riesgos excesivos.
El sector bancario de Paraguay ha mantenido una larga trayectoria de estabilidad financiera. El sector ha tenido un buen desempeño, con más de una década sin quiebras bancarias; las instituciones financieras que enfrentaron dificultades se resolvieron mediante adquisiciones o fusiones. Además, el regulador ha demostrado respuestas efectivas y oportunas a los desafíos específicos del sector, como durante la pandemia de COVID-19 en 2020 y la fuerte sequía que afectó al sector agroindustrial en 2022, redondea.