La caída del poder adquisitivo vuelve a sentirse con fuerza en el Mercado 4, donde vendedores aseguran que 100.000 Gs. ya no alcanzan para realizar una compra completa como ocurría meses atrás. La situación refleja el impacto del encarecimiento de los alimentos básicos sobre el presupuesto diario de las familias paraguayas.
Julián Aguilar, comerciante del rubro cárnico, señaló que con ese monto actualmente los clientes apenas pueden llevar una proteína principal, como un pollo entero, o alguna combinación mínima de cortes populares. Explicó que, en muchos casos, las personas intentan armar combos con carne, arroz, fideos y verduras, pero al momento de pagar descubren que el dinero no les alcanza.
"Con 100.000 Gs. ya no compras nada", lamentó, al describir la realidad diaria que enfrentan los consumidores. Señaló que hace apenas unos años esa suma permitía realizar compras mucho más completas, mientras que hoy apenas alcanza para unos pocos productos básicos.
Según relató el vendedor, es cada vez más frecuente que los compradores pidan preparar el pedido y luego deban modificarlo o cancelar parte de la compra porque les faltan entre 5.000 Gs. y 7.000 Gs.
Además de la reducción en las ventas, los comerciantes observan un cambio en el comportamiento de los clientes, quienes consultan precios con mayor frecuencia, compran por unidad y priorizan únicamente lo indispensable. Esto genera incertidumbre en el sector comercial, especialmente en mercados populares donde tradicionalmente se concentran compradores en busca de mejores precios.
La pérdida del valor del dinero frente al incremento del costo de vida se convierte así en una preocupación creciente para trabajadores y comerciantes. En un escenario de inflación sostenida, referentes del sector advierten que el desafío económico afecta cada vez más a las familias que dependen de ingresos fijos y deben afrontar gastos básicos con recursos limitados.
Desde el Mercado 4, los vendedores coinciden en que la situación exige medidas que ayuden a contener la suba de precios y recuperar el poder adquisitivo, ya que el impacto económico se siente con fuerza en el consumo diario y en la actividad comercial de uno de los principales centros de abastecimiento del país.