Emprendedores y pequeñas empresas pudieron mantener 165.000 puestos de trabajo desde la pandemia y últimos dos años, mediante el Fondo de Garantía denominado Fogapy.
Iniciativa gremial y rápido plan de acción con el Gobierno ayudaron a dar respuesta a las necesidades y fue clave para reactivar la economía. Esta semana se reactivó una de las líneas de financiación, con el fideicomiso del BNF, tras pedido de emprendedores de seguir fondeando a pequeñas y medianas empresas con créditos accesibles.
Unos 165.000 puestos de trabajo y más de 26.000 mipymes se salvaron desde la pandemia y en los últimos dos años gracias a un rápido plan de acción que unió a varios gremios y logró que el Gobierno “rescate” a los sectores económicos más afectados por la reciente crisis.
“Por medio del Fogapy (Fondo de Garantía del Paraguay) se entregaron 26.000 créditos a negocios de nuestro sector y se desembolsaron USD 550 millones entre varios bancos privados y el Banco Nacional de Fomento (BNF) desde mayo del 2020 hasta fin de año pasado”, recordó Bruno Defelippe, quien fue uno de los tantos referentes del sector privado que se sumó a trabajar en la iniciativa.
Puertas cerradas
En plena crisis por la pandemia, las puertas se cerraron para las mipymes y este fue el motivo para lanzarse a la política para el emprendedor, hoy candidato a senador.
“Esa desesperación por respuestas que no habían nos llevó a organizar un lobby con el apoyo de varios gremios para exigir al Gobierno medidas urgentes para evitar el colapso de miles de negocios. El gran trabajo en equipo que se hizo en medio del caos ayudó a paliar la situación, pero con más voluntad política se podría haber ayudado a muchas más mipymes”, dijo Bruno.
Rememoró que todo empezó cuando aún era titular de la Asociación de Emprendedores de Paraguay (Asepy) y los socios le llamaban en pandemia para decirle “que hacían aguas por todos lados”.
De Felippe realizó un acompañamiento constante en medio de la crisis económica. “En conjunto con los gremios y el BNF, asesoramos en la presentación de carpetas a emprendedores de todos los sectores. El Fogapy fue clave para el financiamiento flexible y el acceso a liquidez de un sector que no estaba en condiciones óptimas”, reconoció.
El 41 % de las empresas que obtuvieron los créditos Fogapy son pequeñas y entre las mipymes son las que más se beneficiaron, ya que es el segmento que mayor rechazo tiene en la banca privada por la alta burocracia en requisitos y la menor confianza que le tienen en el repago de las deudas.
Considera que este fondeo se debe seguir aplicando como motor para el crecimiento económico. “La reactivación económica no se dio aún como se quisiera y se ve el fuerte impacto de un menor consumo en las mipymes, sector económico de vital importancia ya que representa al 97 % de las unidades económicas y genera más del 62 % de los empleos”, dijo.
Precisamente tras los pedidos del sector de emprendedores, la línea del fideicomiso, para pequeñas y medianas, ya se encuentra activa desde esta semana y las carpetas de créditos comerciales en el BNF que estaban en espera de desembolso ya están siendo procesadas.