Avalan acuerdo Mercosur-UE, pero advierten sobre riesgos para la producción nacional
En la antesala de la firma del Acuerdo de Asociación Comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, prevista para el 17 de enero en Asunción, el senador Colym Soroka planteó esta semana que el pacto debe ser aprobado cuanto antes, pero sin condicionar su ratificación a supeditaciones que pongan en riesgo la producción nacional.
Soroka, presidente de la Comisión Permanente del Congreso Nacional, destacó que el acuerdo representa una apertura de mercados sin precedentes para Paraguay, algo que podría reforzar exportaciones, especialmente en rubros como la carne porcina, con cupos adicionales para ingresar a Europa con arancel cero. Sin embargo, advirtió sobre posibles exigencias fitosanitarias y regulatorias que la UE pudiera aplicar en el futuro, las cuales, según él, no deben influir en la decisión legislativa.
"Hoy se festeja el aumento de la productividad y la apertura de mercados, pero debemos hablar con claridad: si dentro de algunos años se imponen limitaciones sobre qué productos podemos usar o cómo debemos producir, eso va a generar serios problemas", afirmó, refiriéndose a insumos claves como fungicidas, herbicidas y sistemas de control de plagas que Paraguay emplea actualmente.
El legislador sostuvo que sectores estratégicos como la soja, el arroz y el maíz no pueden quedar sujetos a condiciones externas que no se ajusten a la realidad productiva del país. Rechazó lo que consideró una postura "proteccionista y contradictoria" de parte de la UE en materia ambiental y sanitaria, apuntando que dichas exigencias a menudo no se aplican con el mismo rigor a los países europeos.
A pesar de esas advertencias, Soroka sostuvo que el texto actual del acuerdo no contempla imposiciones productivas adicionales para Paraguay una vez firmado y que tanto el Ejecutivo como representantes diplomáticos ya han tranquilizado al sector productivo sobre este punto, lo que, en su lectura, despeja la principal inquietud sobre la soberanía productiva.
Este planteamiento llega en un contexto en el que el canciller Rubén Ramírez Lezcano ha reconocido que, aunque el tratado ofrece beneficios importantes, no satisface plenamente las aspiraciones del país en términos de acceso pleno a mercados y condiciones más flexibles, y que aún quedan pasos legislativos cruciales para su ratificación en Paraguay y en las naciones europeas.
Precisamente, el acuerdo ya fue comunicado oficialmente a Paraguay por la Unión Europea, y la firma en Asunción implicará la creación de una zona de libre comercio que abarcará cerca de 800 millones de consumidores, con un producto interno bruto conjunto equivalente a alrededor de una cuarta parte del total mundial.
Para sectores políticos y productivos que respaldan la iniciativa, la aprobación sin condicionantes podría significar un paso decisivo para posicionar a Paraguay en cadenas globales de valor, atraer inversiones y diversificar mercados, bajo la premisa de que los posibles efectos adversos pueden ser gestionados una vez el Acuerdo esté plenamente en vigor.