Así afectaría el segundo mandato de Trump a la economía de Paraguay
“Al presidente de los EE. UU deberíamos elegirlo entre todo el mundo” afirmaba un conocido actor de Hollywood. Y es que razones sobran para respaldar la propuesta. La influencia en la economía y política internacionales que tiene el primer mandatario estadounidense puede afectar, en efecto, a todo el mundo. ¿Pero cómo vendría la mano en Paraguay?.
Economía
El escenario económico contempla expectativas mixtas afirma el economista formado en EE. UU Arturo Cardús. Si bien nuestro país no tiene una relación económica muy dependiendo con EE.UU. hay componentes claves como el dólar y la inversión extranjera procedente de ese país, sin olvidar factores como las remesas provenientes del país del norte, que en 2024 alcanzó un nivel récord de la última década, según el Banco Central del Paraguay (BCP) de USD 663 millones.
Por otra parte, está el factor dólar estadounidense, la principal moneda cambiaria del mundo. En Paraguay también tiene una gran importancia la apreciación o depreciación incluso de la divisa americana. Se podría especular su fortalecimiento en este caso ya que las políticas económicas de Donald Trump se vaticinan incluso más agresivas que la de su anterior periodo de gobierno (2016-2020).
El alza de las tasas de interés desde la Reserva Federal podría ocasionar un repunte del dólar en casi todo el mundo y Paraguay no es la excepción. Sin embargo, Trump estaría más interesado en competir con países “mas rivales” para su economía lo cual pondría en la mira a los países conocidos como el BRICS, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
“Latinoamérica no es importante para EE. UU en cambio EE. UU si es importante para Latinoamérica”, señaló en sus primeras declaraciones el actual inquilino de la Casa Blanca, dando a conocer su postura sobre las relaciones bilaterales con el bloque latino. Aunque hostil, no seria la primera vez que un presidente estadounidense menosprecie a Latinoamérica. No olvidemos que Richard Nixon solía decir que Latinoamérica es el patio trasero de EE.UU.
Probable recesión a la vista
La Balanza comercial será un punto clave en la agenda de Trump para este nuevo periodo. Su ideología económica es muy clara al respecto y se ve reflejado en su eslogan político, prestado del de Ronald Reagan de los años 80: “Let´s make America great again” (Hagamos a EE. UU grande de nuevo). Se prevé políticas arancelarias más duras y un favoritismo a lo estadounidense de parte del gobierno. Trump busca expresar al máximo esto, al punto en que los asistentes a la cena de gala de su investidura, al que no pudo asistir el mandatario paraguayo, consistían en menú, bebidas, entretenimiento, etc. 100% estadounidense.
Esto no es buena señal para los mercados emergentes ya que seria el preludio de una baja inversión extranjera directa desde EE. UU la principal economía mundial. La suba de aranceles obligaría a los empresarios interesados en el mercado estadounidense en bajar sus precios a pesar de los aranceles para permanecer competitivos ante la oferte americana y esto representa más que un desafío un desaliento, indicó Cardús.
Dicho lo cual, podríamos estar al frente de una posible desaceleración de la economía mundial y esto haría ingresar a las economías de varios países en un “receso”, también conocido como recesión. En cambio, con esta medida Trump buscaría reposicionar a la industria estadounidense en el mapa global que tiene a países como China en este momento demostrando más fortaleza. Por ejemplo, en el último dicenio China sacó a tanta gente de la pobreza que seria el equivalente de la población total de EE. UU, 300 millones de personas.
Trump en sí refleja un desván de temas, pero no se puede pasar por alto la presencia de los gigantes de la tecnología global en su toma de mando ya que EE. UU por medio de sus patentes tecnológicas dominan más del 90% de la tecnología mundial. Aunque Bill Gates brilló por su ausencia, dejando entrever su marcada adherencia demócrata, figuras como Jeff Bezos, Elon Musk, Sergei Brin y Mark Zuckerberg estuvieron firmes atestiguando la llegada al poder del magnate neoyorkino, hecho que el senador demócrata Bernie Sanders calificó diciendo que “La clase multimillonaria controlará el gobierno”.