Paraguay mejora la genética Brangus argentina y la vuelve a exportar a ese país. Por décadas, la carne argentina fue considerada como la mejor del mundo, sin embargo, Paraguay la mejoró y exporta embriones no solo al vecino país, sino a Uruguay y países extrazona.
La Agroganadera Pukavy, conocida en el rubro de la crianza y generación de genética pecuaria, ha logrado traspasar las fronteras, teniendo en cuenta que las primeras dosis de semen del Gran Campeón MRA y actual Champion of the World, Arasunu, están listas para ser enviadas por primera vez a la Argentina.
A fines de 2012, Ausberto Ortellado, gerente general de ganadera Arandú, una empresa con base en el chaco central paraguayo, viajó hasta el sudoeste de Córdoba para conocer la genética Brangus de la cabaña Corral de Guardia. Ese mismo año decidió importar toros, vacas, pajuelas de semen y embriones para mejorar la sangre de su rodeo de 6.000 cabezas en una zona sumamente desafiante.
Los resultados fueron buenos y desde entonces Ortellado vuelve a la Argentina todos los años para participar en los remates y exposiciones de Corral de Guardia y de otras cabañas Brangus.
El crecimiento del mercado Brangus en Paraguay y en otros países de la región genera un impacto muy positivo en las cabañas argentinas, tanto en lo económico como en lo estratégico.
"El aporte de la genética de Argentina en el Paraguay es significativo, se nota. Lo que buscamos siempre son animales pesados, adaptados, animales que puedan desempeñarse a cabalidad en los campos rústicos que tenemos en nuestro país, especialmente en el chaco, y esta característica tiene rango argentino. Traemos un animal mediano, no de porte grande, con mucha carne, especialmente cuando se adecuan a un campo que tiene pasto. Lo que tenemos acá es tipo gatton panic, y le gusta eso al Brangus", describe el empresario paraguayo en diálogo con Clarín Rural.

Luego aclara que no es solo sangre lo que buscan, sino también el conocimiento que brinda la experiencia. "Sabemos que el argentino tiene ya bastantes más años que cualquier otro país, ya probaron de todo y tienen bien desarrollada la raza, por ende ya pasaron por los problemas que nosotros estamos pasando", dice.
Este año, Paraguay realizó la primera exportación de embriones de la raza Brangus a la Argentina a través de la Agroganadera Pukavy en conjunto con Fecunda Biotecnología, que anunciaron este logro el pasado 18 de febrero. La producción fue el resultado de más de 30 años de evolución genética y desde el establecimiento ya piensan en continuar enviando material genético a otros países como Colombia, Costa Rica, Canadá o Estados Unidos.
En contexto
Paraguay cuenta con un rodeo de aproximadamente 13,4 millones de cabezas y el 90 por ciento de los sistemas de producción son sobre pasturas.
La faena del primer bimestre de 2025 fue casi 30 por ciento superior a la del mismo periodo de 2024 y alcanzó las 421.724 cabezas. El 70% de la producción de carne bovina de Paraguay se exportó, principalmente, a Chile.
El interés de los productores ganaderos paraguayos por la genética argentina y viceversa tuvo hace pocas semanas un nuevo capítulo en una jornada realizada en la estancia El Bagual, en Formosa, donde se pudo observar distintos biotipos de reproductores Brangus adaptados a un ambiente muy similar al de muchas regiones de Paraguay, y donde las asociaciones de la raza de Paraguay y Argentina revalidaron una búsqueda en común.
Trabajo de años
El mejoramiento genético es una herramienta esencial para la eficiencia y productividad del sector ganadero. En este sentido, la inseminación artificial y la transferencia de embriones cobraron mayor relevancia en los últimos años, con una demanda creciente tanto a nivel local como en mercados extranjeros.
Según Manuel Ávila, director del Centro Genético Taurus, el sector muestra signos de recuperación tras los efectos de la sequía de 2022 y 2023, con un notable incremento en las inversiones en genética bovina. "Estamos viendo un mayor interés en la genética paraguaya, con la apertura del mercado para exportaciones a Guatemala y procesos avanzados para Argentina y Uruguay", comentó.
El especialista destacó que, si bien la calidad genética mejoró significativamente, aún hay margen para optimizar los procesos. La inseminación artificial y la transferencia embrionaria continúan en crecimiento, con aproximadamente el 20% de las vacas siendo inseminadas artificialmente. Asimismo, la fecundación in vitro, una tecnología que permite la creación de embriones en laboratorio, está ganando terreno, aunque requiere mayores recursos y logística en comparación con la inseminación artificial convencional.
La genética bovina nacional no solo despertó el interés de países vecinos, sino que también está en proceso de negociación con mercados más lejanos, como Costa Rica y Perú. "Nuestro objetivo es abarcar la mayor cantidad de países posible para la exportación de genética de alta calidad", señaló el gerente de producción de Taurus.