En su presentación ante la Comisión Bicameral de Presupuesto, ANDE reveló que para 2026 se proyecta un presupuesto de USD 1.988 millones, de los cuales USD 1.592 millones provienen de recursos propios y USD 396 millones de fuentes externas/donaciones.
De ese total, USD 853 millones se plantean para la compra de energía de las binacionales, un rubro que ya consume casi la mitad del presupuesto previsto para el año.
Ese aumento del 9,4 % frente al gasto corriente ha sido explicado por el titular, Félix Sosa, como respuesta al aumento del consumo energético nacional. Sin embargo, si no se compensan eficiencias, subsidios u otras fuentes de financiamiento, el ajuste podría recaer sobre los usuarios finales.
El sindicato Sitrande ha cuestionado la aparente "desinversión" y las limitaciones impuestas por procesos burocráticos para la adquisición de insumos menores, lo que podría afectar la capacidad operativa de ANDE.
También la institución solicitó una adenda presupuestaria para 2026 y 2027, buscando garantizar recursos para grandes proyectos como la expansión del sistema de transmisión en alta tensión o la modernización de centrales como Acaray.
Si ANDE no logra compensar este aumento con mayores ingresos o eficiencia, el camino de menor resistencia podría ser trasladar parte del costo a las tarifas eléctricas residenciales o comerciales.
El gran gasto proyectado en compra de energía para 2026 ya genera especulaciones sobre aumento de tarifas. La clave será qué tanto ANDE logre compensar internamente antes de trasladar esa carga al público.
Niegan privatización
Por otra parte, el presidente, Félix Sosa, descartó que el proyecto de ley que pretende crear el Ministerio de Industria, Comercio, Turismo, Minas y Energías, que en debate en el Congreso, derive en una privatización de la institución o en la pérdida de su carácter autárquico. Sin embargo, reconoció que existen aspectos a ajustar y admitió la necesidad de un ente regulador independiente.
La discusión legislativa generó inquietud en sindicatos y gremios de la ANDE, que anteriormente advirtieron sobre un posible debilitamiento institucional y amenazaron con medidas de fuerza.