La Asociación de Municipalidades del Alto Paraná (AMUALPA), resolución mediante, solicitó la intermediación del Gobierno nacional para refinanciar los créditos de los productores, mientras que el distrito de Raúl Peña, al sur del departamento, se declaró en estado de emergencia por la prolongada sequía que afecta a la agricultura y la ganadería.
En el décimo departamento se sembraron más de 930.000 hectáreas de soja, de las cuales unas 400.000 hectáreas corresponden a la zafra tempranera, cuyo rendimiento promedio es de apenas 1.000 kilos por hectárea, lo que significa una reducción de casi el 50 %. La soja sembrada en el último cuatrimestre del año pasado fue el rubro más afectado por la prolongada sequía, según informaron al gremio de intendentes, los productores organizados.
La economía del departamento depende, en gran parte, de la producción agrícola y ganadera, que a su vez dependen de las entidades financieras para solventar la producción y promover un buen rendimiento. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas, desde el año 2021, están ocasionando la pérdida total en el caso de la producción agrícola y parcial en la producción ganadera, exponiendo a los productores y ganaderos a la imposibilidad de cumplir con los compromisos económicos asumidos con las entidades financieras por su costo de producción.
“El Estado tiene la noble función de facilitar los medios que permitan a los productores seguir recibiendo los recursos económicos necesarios para continuar produciendo mediante una provisión adecuada de fondos”, reza parte de la resolución firmada por los referentes de la comisión directiva, Edoard Schaffath (intendente de Naranjal) y Nancy Algarín (intendenta de Mbaracayú).
Robson Alfonso, un productor de soja de Minga Porá, dijo que hay vainas, pero estas no tienen granos. Insistió que solo el 10 % de la cosecha podrá ser aprovechada ya que las cosechas iniciales están dando muy bajos rendimientos, solo unos 1.200 kilogramos por hectárea y esto podría ir empeorando.
Emergencia
En el distrito de Raúl Peña se declaró el estado de emergencia por sequía, porque los daños ocasionados a la agricultura y la ganadería requerirán la asistencia a los afectados para subsanar el perjuicio ocasionado y seguir trabajando, buscando alternativas para paliar los efectos negativos del fenómeno climático.