María Elena Wapenka: “Me voy como una mujer triunfadora”
Con mucha emoción y hasta lágrimas en los ojos, la ministra del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), María Elena Wapenka, recordó sus comienzos, las anécdotas que le deja formar parte de la institución y los logros históricos, de los que fue artífice junto a otros compañeros en el pasado. La responsabilidad, el respeto, el trato humano y el perfeccionismo, la fueron empujando a conseguir avances en los proyectos, además de escalar hasta uno de los puestos más relevantes del órgano electoral.
“Malena”, como es conocida por sus allegados, se encuentra a un paso de retirarse del cargo. Su existencia dentro de la institución comenzó el 8 de julio de 1996. En mayo del 2022, unos meses antes de cumplirse 27 años de aquel inicio, se retirará al cumplir la edad establecida en la Constitución Nacional, que es de 75 años. A continuación, la entrevista completa hecha por El Nacional:
¿Cómo recuerda los primeros tiempos de su gestión?
Recuerdo que aquel 8 de julio fui elegida entre los 17 primeros jueces electorales de la República del Paraguay. O sea, en el año '96 se inicia con nuestro juramento, la primera tanda de jueces electorales del país. Yo di nacimiento al juzgado electoral en Itapúa, soy oriunda de Encarnación. Y di nacimiento, formé, no solamente al juzgado, sino también a los distintos funcionarios. La mayoría de los funcionarios salía con un título en la mano. Yo les pedía que en sus ratos libres se estudien y se reciban.
¿Cuándo realizan la primera elección municipal?
El 19 de noviembre de ese mismo año ya tuvimos la primera elección municipal. El 31 de julio (1997) ya teníamos que hacer un padrón nuevo, porque el padrón de la dictadura se quedó sin efecto. Los jueces nos encargamos de hacer un nuevo padrón, sin conocimiento. Me acuerdo bien que el primer padrón teníamos que completar con 1.500.000 electores.
Tenemos entendido que a la par interinaba el cargo en otros lugares.
En el año 1998 me piden mis jefes que vaya a San Pedro del Ycuamandyju, cuando no existía ruta asfaltada, a interinar sin perjuicio de mis funciones en Itapúa. En el juzgado de San Pedro era reunirme con los funcionarios, cosa que hice en Itapúa, y capacitarles para las elecciones generales. Jamás le he dicho a mis superiores "no puedo" o "no quiero". Yo iba dispuesta a realizar una labor impecable a todos lados. Luego allá por el año 2000, me toca interinar también Misiones, por años también.
Participó también del primer juicio oral y público del país...
Desde el año 2000 hasta el 2007 fui integrante del Tribunal de Sentencia de Itapúa, y a mediados del año 2000 se dio el primer juicio oral y público de la república. Integré con dos compañeros. El caso era una coacción sexual a un niño de 9 años por parte del tío. Ese día fue un acontecimiento muy importante. Allí estuve ad honorem siete años. Eso no importó para mí porque sinceramente estaba contenta porque estaba haciendo algo por la sociedad.
¿Cómo llega entonces a ser ministra del TSJE?
Primeramente, interiné varios juzgados y las pruebas están en los biblioratos que muestran la cantidad de juicios orales que tuve en todo ese tiempo. Estuve interinando por varios juzgados, iba y venía de un lugar a otro. Llegó así el año 2013, presento mis papeles en el Consejo de la Magistratura y desde allí hasta la actualidad estoy cumpliendo con el cargo. Yo te puedo asegurar que tengo un currículum impecable, con muchos cursos, con mucho trabajo, con mucho testimonio de vida. Sé perfectamente que en cada distrito hay diversidad de partidos políticos entre los funcionarios. En ese sentido, siempre he pedido que cada uno guarde su ideología al llegar a la oficina, y al salir pueden activar, pero, dentro de la oficina, primero la institución.
¿Qué puede destacar de su persona en el trabajo?
Que jamás tuve una amonestación o alguna queja, porque traté de trabajar siempre con la verdad, con responsabilidad. Me caracterizo por tener muchísima responsabilidad en el trabajo. Cuando me dan una misión la hago hasta que sea lo más brillante. El perfeccionismo es una de las características que yo tengo. Trabajé siempre por la pluralidad, la participación, la transparencia y la responsabilidad. Todas las reuniones han sido con la participación de todos los colores y apoderados, de movimientos, partidos, alianzas y concertaciones. Nunca le dejé de lado a nadie.
¿Es duro pensar en la despedida?
Me llena de mucha emotividad cuando me hablan de la despedida. Para mí va a ser muy dura, porque parte de mi vida es esta institución. Me brindó lo que toda persona necesita recibir. Me sirvió de apoyo, me sirvió de engrandecimiento, no solamente personal, también profesional. Me sirvió de hombro cuando necesité, cuando perdí a mi hija (falleció hace varios años). Yo agradezco el cariño, el afecto que recibo, desde los limpiadores, los guardias, hasta los ministros.
¿Cómo ve la evolución del sistema electoral?
Ahora por ejemplo para mí las elecciones de noviembre fueron las mejores de toda la historia de esta institución. Más con el voto electrónico. La forma en que se hicieron las actas, la rapidez, el escrutinio, todo lo que antes recibía con fea letra, que no se entendía, Ahora está impecable, sin ninguna objeción. Los escrutinios se hacían volando, antes duraban semanas, lo que ahora se hizo en dos días. El único país que tiene impecable el TREP es Paraguay.¿Cómo nace el taller para mujeres?
Toda la experiencia adoptada en todos estos años me valió para conocer y desarrollar la idea de que teníamos que capacitar a funcionarios y a la ciudadanía. Algunos no tenían idea de cómo se votaba, tenían poco interés en votar. Entonces, es allí donde surge el taller. En ese momento estaba aquí como director el doctor Edmundo Rolón y con él se organizó. Trabajamos en conjunto con otros directores, como las licenciadas Cynthia Figueredo, Dolly Olmedo y Ana María Sanabria. Se llevó adelante la escuela con profesores del exterior y del país. Hasta diciembre del 2019 llevábamos 7 ediciones de la escuela, duran dos meses, comenzó acá en Central, Asunción, y se replicó en otros departamentos. Ahora en febrero inició la Octava Edición de la Escuela de Formación Política Para Mujeres Líderes. Tenemos 50 alumnas en modalidad presencial y 70 por el sistema híbrido que se implementó tras la pandemia. Ese va ser el legado que voy a dejar con una inmensa satisfacción y un gran orgullo.
Vemos que hace mucho énfasis en el involucramiento de la mujer en la cuestión electoral.
Aquí para mí a quien tendríamos que reivindicar realmente y honrar es a la mujer paraguaya. Quiero dejar a las mujeres de mi patria el mensaje de que cuando tengan que acceder a cargos electivos realmente estén en conocimiento y tengan una formación integral, no solo en lo relacionado a la política, sino también en la cultura general, que es justamente en lo que se enfoca esta escuela.
¿Cuáles son los logros que más destaca?
El voto electrónico ahora y el voto accesible, casa por casa, que se empezó a implementar en el 2015. También hay que destacar que, en 2015, como también en el 2018, los niños votaron, fue inspirado en una elección que vimos en Costa Rica. El año pasado no pudimos hacer por la pandemia, pero es importante inculcarles desde chiquititos el deber cívico.
¿Qué anécdota destacaría?
Hay muchas, pero algo que para mí fue histórico es lo ocurrido en el año 2016, donde me asignan la presidencia de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore) hasta el 2018. Fui la primera y única mujer en la historia en ejercer la presidencia.
¿Cómo maneja su trabajo con la familia?
Somos una familia muy pequeña, pero extremadamente unida, soy la mayor de tres hermanos, tuve dos hijos, mi hija falleció, dejó una niña que tiene diez años. Somos una familia muy unida, muy comprometida entre nosotros, todas las veces que puedo, me traslado a Encarnación, estamos presentes siempre. Te cuento una anécdota, la semana pasada mi gran amiga Yolima Carrillo, quien llegó a ser hasta presidenta del órgano electoral de Colombia, dio su clase en el taller. Entonces me piden a mí dar la bienvenida, pero yo tenía que ir al festejo de 15 años de la única sobrina que tengo. En un momento, cuando ya estaba en la vera de la ruta, me quedé en una estación de servicios para poder entrar a través de zoom y dar la bienvenida. Si yo le esperaba a Yolima no iba a llegar al cumpleaños, y ahí es donde ella dice "esa es la mujer, así actúa una mujer, es madre atiende la familia, su trabajo, sin descuidar ninguno de los aspectos".
¿Algo que quiso hacer y no pudo por todo lo que absorbe el trabajo?
No, tuve una infancia inmensamente feliz, una adolescencia más aún y puedo decir que he tenido amigos y amigas a granel, no solamente en cantidad sino de calidad, muchas amistades de esa época conservo hasta hoy. Tengo el recuerdo de unos padres que nos formaron con principios, con valores, con enseñanzas realmente y filosofía de vida.
¿Quiénes fueron sus padres?
Mamá se llamaba María Elena Galeano Vapeone y mi papá es Sindulfo Wapenka. Yo trabajé muchos años con mi papá. Él era el único doctor en Ciencias Económicas de Encarnación. Fue alumno distinguido de la Universidad Nacional, de la Facultad de Ciencias Económicas que ya no existe. Fue uno de los fundadores de la Universidad Católica de Encarnación. Mi mamá fue vicedirectora de la Escuela Normal N.º 4 Clementina Irrazabal. Fue docente del Centro Regional, donde la despidieron el día de su jubilación con Honor al Mérito y Medalla de Oro, que está colgada en la sala de mi casa. Trabajar con mis padres fue lo que me formó, éramos mamá papá y yo.
¿Cómo ve las próximas elecciones del 2023?
En la parte institucional, no dudo un instante de la capacidad que tiene cada uno de los directores, y espero que los que vienen a reemplazarnos -que el reemplazo del doctor Ramírez Zambonini que va a ser el 21 de abril y el mío el 14 de mayo- respeten a los directores que están recontra capacitados, cada uno en su lugar. A la ciudadanía le pido cordura y a los candidatos respeto, el respeto mutuo y tratar de evitar las ofensas. ¡Qué mal que nos hacen las ofensas entre políticos! Porque después, por más que venga el abrazo republicano, el abrazo entre liberales, o llámese el partido, quedan las heridas, las palabras que se dicen no se olvidan. El pueblo ya está cansado de tanta lucha interna entre partidos. Estamos agobiados de tanta discordia, de tanta ofensa.
¿Cómo ve el interés de los jóvenes a la hora de votar?
Yo soy docente jubilada y ya era jueza electoral cuando enseñaba, recuerdo que veía apatía entre mis alumnos. Pasa que nuestros candidatos no inspiran acercamiento con ellos, yo no veo un acercamiento con los jóvenes, que traten temas de la juventud, yo no veo que un Ministerio de la Juventud se interese en los jóvenes. Cuántos jóvenes se fueron del país a estudiar y a trabajar, una de ellas es mi hija, era licenciada en nutrición y se fue a trabajar porque no tenía trabajo acá.¿Qué hay que cambiar?
Primero que todo, para mí, la honestidad, demasiada impunidad tenemos, la educación, la salud, están totalmente descuidadas en nuestro país. El pueblo educado, bien formado, bien instruido, es un pueblo honesto que tiene metas, sueños. ¿Qué le podés pedir a una persona que se va a estudiar debajo de un naranjo? ¿Qué le podés decir a un niño que encuentra sus escuelas sin techo, las paredes caídas? ¿Qué le podés pedir a un pueblo que no tiene hospitales?
¿Cuáles son sus planes tras su retiro?
No me preguntes qué voy a hacer, yo vivo el presente, no sé, seguramente que iré a mi casa a descansar, no tengo planeado, no quiero ni pensar. Pero sí creo que puedo decir "misión cumplida". Y por sobre todo lo que llevo y lo que va a ser imborrable hasta el último suspiro de mi vida es el afecto, cariño, apoyo de la mayoría del funcionariado, no solamente de acá, sino de toda la república. A ningún funcionario le cerré la puerta de mi despacho. Jamás el poder me hizo cambiar ni mi filosofía, ni mi sistema de vida, ni mi conducta, el poder es efímero, es pasajero, dura tan poco; pero la caída es estrepitosa si te mareaste.
En algún momento se especuló que querían adelantar su salida. ¿Le afectó?
Es realmente legal el llamado. No me molesta porque es lo que corresponde. Tiene que ser así es el camino a seguir.
¿Algún consejo para su próximo reemplazante?
Al que viene le pido que luche por una patria mejor, más justa, más equitativa, con una justicia independiente, que realmente la justicia tenga los ojos vendados.
¿Algo que quiera agregar?
Quiero agradecer a cada uno de los directores de esta institución de quienes sentí el cariño, afecto, apoyo, respeto. No quiero nombrar a ninguno porque todos merecen mi reconocimiento, mi gratitud. Esta es una gran familia que hizo de mí una mujer triunfadora, no solamente en lo profesional, sino también en lo laboral y personal, me voy como una mujer triunfadora y puedo decir "misión cumplida". También quiero agradecer a El Nacional, especialmente, me gustaría que se ponga eso, gracias por destacar mi labor.