“La situación con este gobierno ya es insostenible”, opinó el abogado y constitucionalista Hugo Estigarribia, entrevistado en el programa “Bruno Masi online”, donde hizo un repaso de los últimos movimientos que hizo Abdo Benítez en su gabinete, especialmente en Itaipú, donde la designación del excanciller Federico González, a quien se ubica detrás del “acta secreta” con Brasil de 2019, viene provocando una avalancha de rechazo que barre todo el arco político y ciudadano.
El analista político colorado cree que el gobierno de Abdo Benítez está liquidado, y como es improbable que el presidente renuncie, sostiene que el Congreso debe avanzar con el juicio político que no prosperó en 2019, cuando estalló el escándalo por el “acta secreta”, que escondía un negociado con la energía de la usina binacional que iba a perjudicar a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) en unos U$S 250 millones.
“Lo que acá corresponde es que avance un proceso de juicio político; hay quienes dicen que un juicio político es traumático, pero es más traumático un gobierno empantanado de corrupción, que el proceso constitucional de juicio político por mal desempeño en sus funciones”, afirmó Estigarribia. “Mientras el paraguayo no sale de su casa, por miedo a contagiarse de coronavirus; mientras el paraguayo no puede trabajar, hay unos cuantos tipos que están robando a mansalva”, agregó.
El analista político colorado sostuvo que al cartismo “se le hace ya difícil seguir cargando con esta mochila (el gobierno de Abdo Benítez), que ya se vuelve un ancla”. El cartismo no puede seguir cargando con esta ancla, que es sostener a este gobierno que está tan manchado de corrupción, que ya le salpica por la cara a Marito”, argumentó.
Reabriendo heridas
Sobre las rotaciones que el presidente Abdo Benítez hizo en su gabinete en los últimos días, Estigarribia sostuvo que “no hizo ningún cambio real, este es un cambio para que nada cambie”.
“Marito no se anima a meter fichas nuevas; el único cambio real que hizo fue cuando le metió a Euclides (Acevedo) como ministro del Interior; Euclides era muy crítico del gobierno en aquel entonces”, afirmó. Opinó que la designación de Acevedo en la Cancillería le parece “acertada”, que “es una buena designación, Euclides tiene experiencia, fue embajador en España; tiene oficio, tiene criterio para el manejo de las relaciones internacionales; es político, y es el más longevo del gabinete”.
Sin embargo, sostuvo que igualmente “se está desvistiendo un santo para vestir otro”, y que al enviarlo a Federico González a Itaipú “reabre la vieja herida”, y vuelve a exponer a su gobierno en momentos en que el nuevo escándalo por la negociación secreta con el venezolano Juan Guaidó, convertida en una verdadera caja de Pandora, mina completamente su imagen pública.
“Por otro lado, está lo de (Arnaldo) Giuzzio, que estaba trabajando bien, pegó golpes que nunca dio la SENAD (Secretaría Nacional Antidrogas), y lo único que se le imputa mal es esa Comisión que fiscalizo las compras del Ministerio de Salud; lo sacaron de ahí y lo mandaron a un berenjenal, con una Policía donde hay mucha corrupción”, señaló.
Argumentó que el nombramiento de Giuzzio en Interior, lo expone a un territorio que desconoce, con una “Policía muy corrupta”, además de “reabrir otra vieja herida, que es el nombramiento de la señora de Anuncio Martí en la SENAD, que provocó ya el rechazo de todas las familias de los secuestrados por el EPP”.
El mensajero
Sobre el ahora director de Itaipú, el excanciller González, Estigarribia lo ubicó en el verdadero papel que desempeñó en la trama del “acta secreta” por Itaipú, que lo presentó para siempre como un “traidor”.
“Federico (González) es un excelente profesional, pero es de la política del sí señor, de la vieja diplomacia paraguaya; por eso es que yo creo que el mejor canciller es un político, no un diplomático de carrera”, argumentó. “Federico fue el cortesano, el mensajero; él le llevó a (Pedro, expresidente de ANDE) Ferreira el contrato del acta secreta para que firme, y al negarse le pidió la renuncia”, agregó.
Dijo que “un cambio bueno hubiera sido mantenerlo en la Cancillería”, y “nombrarlo a Euclides Jefe de Gabinete, en vez de (Juan Ernesto Villamayor), que políticamente está liquidado, no tiene más credibilidad”.
Sobre las posibilidades reales que tiene Abdo Benítez de conseguir que el Senado preste el acuerdo para mantener a su protegido González en Itaipú, Estigarribia sostuvo que el presidente intentará lo imposible para sumar a los cartistas y sus aliados, el llanismo y Hagamos, el partido del cómico Antonio Apuril. “Marito va a tratar de conseguir los votos, le va a ser muy difícil porque la opinión sobre Federico ya está instalada; pero va a tratar que el cartismo cumpla con el pacto de la Operación Cicatriz”, argumentó.
“Denis Lichi (Presidente de PETROPAR) tendría que ser destituido; el Procurador (Sergio Coscia) renunció (por el caso de TEXOS OIL), pero Lichi fue el que aceptó el trato irregular y le pidió la plata a Hacienda”, agregó.
Sobre el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones Arnoldo Wiens, acorralado ahora por su propio escándalo, el del famoso puente de Ñandutí en Ñu Guasú, Estigarribia afirmó que éste también debería ser removido, porque “terminó desbarrancando en tres jugadas, se fue al mazo políticamente”.