Volvió de la Guerra del Chaco y se convirtió en leyenda del fútbol paraguayo

12 Junio de 2025
12 Junio de 2025
Volvió de la Guerra del Chaco y se convirtió en leyenda del fútbol paraguayo

Un 12 de junio como hoy, pero de 1935, Paraguay y Bolivia ponían fin a la Guerra del Chaco. Una que durante 2 años —de 1932 a 1934— detuvo toda competencia deportiva, incluyendo el fútbol.

Esta situación hizo que varios jugadores acudieran al llamado de la patria. Uno de ellos es Aurelio González, considerado el mejor futbolista de la historia de Olimpia. Tal era el amor que tenía por su país, que en 1932 rechazó una oferta para jugar en Argentina (San Lorenzo de Almagro). Decidió dejar el fútbol por un tiempo y quedarse en Paraguay para combatir contra los bolivianos.

González se llenó de gloria en los campos de batalla y en 1935 volvió a las canchas para jugar con su querido Olimpia. Desde entonces, se ganó el mote de Gran Capitán. Y vaya que Aurelio lo fue.

Antes de la Guerra, obtuvo con Olimpia el primer tricampeonato del fútbol paraguayo (1927-1929) y el título de 1931. Tras el conflicto bélico, conquistó otro tricampeonato: de 1936 a 1938. Pero su historia con la Franja Negra no terminó allí. Como director técnico consiguió el único pentacampeonato del balompié guaraní (1956-1960) y alcanzó la final de la primera edición (1960) del torneo de clubes más importante a nivel continental: la Copa Libertadores. Sus últimas ligas como entrenador las ganó en 1965 y 1975. Es el segundo DT más ganador en la historia olimpista, con siete títulos. Además, es el único campeón invicto como jugador (1929) y técnico (1959).

Con la selección nacional también se destacó como jugador y DT: fue el máximo goleador de la Copa América 1929 —entonces Campeonato Sudamericano— y se convirtió en el segundo técnico con más partidos dirigidos (57), sólo superado por Gerardo Martino (72). Asimismo, clasificó a la Albirroja para el Mundial de Suecia 1958. Sin duda, uno de los grandes ídolos del fútbol paraguayo.

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