Roger Federer regresó a un torneo de tierra batida casi dos años después. Su última aparición en esta superficie fue en Roland Garros 2019 (hace 711 días), torneo en el que quedó apeado en semifinales ante Rafael Nadal, a la postre ganador. Tras acabar aquella temporada, llegó el Open de Australia 2020 y su lesión de rodilla, de la que fue operado en varias ocasiones. Tuvo un primer regreso en marzo, en Doha, y perdió en su segundo partido ante el georgiano Basilashvili. Tras aquella cita, volvió a parar para seguir entrenando (también se vacunó en este tiempo) y reapareció en su país, en Suiza, en el ATP 250 de Ginebra. Lo hizo con derrota ante un enorme Pablo Andújar, muy combativo en todo el partido, que logró una de las victorias más importantes de su carrera (4-6, 6-4 y 4-6).
El español se enfrentaba por vez primera a Federer y se convertía en el rival número 346 del suizo a lo largo de su dilatada y laureada carrera. En el primer set, se mantenía la igualdad de inicio, aunque Andújar se mostraba más activo y con más golpes ganadores ante un Federer al que se le veía sufrir cuando el español cambiaba el ritmo. La inactividad se nota. El de Basilea tampoco estaba muy acertado al servicio, con un 40% de primeros saques, lo que aprovechaba Andújar para apretar al resto. Con 4-5, llegó la primera bola de rotura del partido. Fue para el español, y suponía la bola de set, que no la desaprovechó. Los reducidos aficionados presentes en las gradas de la pista helvética quedaron mudos.
https://twitter.com/atptour/status/1394681633698197504
“Llevaba mucho tiempo queriendo enfrentarme a Roger y sabía que las opciones eran cada vez menores. Ya he jugado contra Rafa y Novak varias veces y deseaba completar el ciclo”, contaba Andújar en la previa. Tuvo un arranque inmejorable, con un visible rodaje mayor que el de Basilea. En la segunda manga Federer subió el nivel, se adaptó a la situación del duelo y empezó a restar más lejos de la línea. Además, aumentó su acierto con los primeros saques (79%) y, como hizo Andújar en la primera manga, esta vez fue su rival el que aprovechó la primera bola de break que tuvo. Fue para el 2-1 y luego no tuvo problemas para mantener su saque e igualar el duelo.
“Todavía existen muchas dudas sobre mi estado de forma”, avisaba Federer en la previa. Y, para empezar, se encontraba con un partido largo, que se marchaba al tercer set. Sin embargo, mantuvo la buena inercia del segundo y aumentó su acierto con la derecha. De nuevo logró otra rotura que supuso el 2-1. Federer seguía subiendo el nivel y, cuando menos se esperaba, llegó el break de Andújar, con 4-3. El español aprovechó su segunda bola de rotura en todo el duelo. Máxima efectividad y duelo igualado. Esto afectó a Federer, que empezó a fallar con el revés y, al resto, Andújar tuvo las dos primeras bolas de partido. Las salvó, pero llegó la tercera, y esa ya no pudo. Del 4-2 al 4-6. Andújar, número 75 del ranking, se llevó las manos a la cabeza: acababa de ganar a Federer. Se medirá en cuartos al ganador entre Fucsovics (único ganador del torneo presente en la cita) y Stricker. Este torneo era de preparación para Federer de cara al Roland Garros... y las sensaciones no fueron agradables.
Fuente: as.com.