Iba para tenista y terminó en el Bernabéu. Las vueltas que da la vida. Y lo que te puede cambiar en una semana. Porque ya es oficial: Franco Mastantuono será futbolista del Real Madrid. Una afirmación conjugada en futuro, porque así se firma: jugará el Mundial de Clubes con River Plate y se unirá en agosto. Cuando cumpla la mayoría de edad (el 14 de junio). Aún le queda un torneo en el otro equipo de su corazón. El último. Y después, historia por hacer. Como futbolista, mejor que se defina él: "Soy zurdo, me gusta gambetear, ser vertical y patear de media distancia". Llega un jugador descarado; un diamante. Punto final a la novela. Contrato que rige hasta el 2031.
Paradojas de la juventud —con tintes de vértigo—, cuando termine su contrato... tendrá 23 años. Sólo 23, rozando los 24. No ocupará plaza de extracomunitario, pues tiene pasaporte italiano. Pero se siente argentino y acabará con la sequía: no había uno en el primer equipo desde 2014 (Di María). Será el 34º. Llega una varita. Mide 1.77 metros, es lanzador de faltas y juega de mediapunta, aunque también puede caer por la banda derecha. De hecho, una de sus principales jugadas es recibir escorado e ir regateando hacia dentro. Escuela Messi. Y a la vez, antónimo: pese a la fiebre por el Barcelona que Leo desató en Argentina, Mastantuono siempre ha sido del Real Madrid.
Todo esto no es banal: Mastantuono ha puesto al Real Madrid por encima de todo. Promesas, dinero; todo. Su voluntad de llegar a la Casa Blanca ha sido decisiva en la operación, porque el PSG lo tenía hecho. Cerrado... al 99 %. Literalmente, sólo faltaba la firma. Al Khelaïfi estuvo varias semanas trabajando en silencio en la operación. Buscando el garabato a espaldas de todos los pretendientes. Con sigilo. Pero el Real Madrid tiene ojos en todos los rincones del mundo... y se acabó enterando. Lo que supuso un terremoto de siete días: del 4 de junio al 11, cuando firmó.
En Madrid llevaban muchos meses siguiéndolo. Prácticamente 2 años (estuvieron cerca de ficharlo el año pasado, pero al subir su cláusula de, 15M$ a 45M$, todo se paralizó). Siempre ha sido un deseo, pero no inmediato. El problema es que era firmarlo ahora... o perderlo. Y ante esas, no quedó otra que subir varias marchas y activar la maquinaria pesada. Juni Calafat —que ya estaba en Buenos Aires por el TransferRoom— y Jose Ángel Sánchez, en persona, se juntaron en Argentina para liderar las negociaciones. River Plate se remitía a la cláusula (40M€), pero la buena relación entre clubes facilitó todo.
Porque conviene recordar que Jorge Brito, presidente de River Plate, e Ignacio Villarroel, vicepresidente segundo, estuvieron esta temporada en el palco del Bernabéu, invitados, viendo el Real Madrid-Leganés. Por ejemplo. Esta sintonía no ha servido para reducir el precio, pero sí para pactar un pago a plazos. En total, River recibirá 45M€ por Mastantuono. Porque su cláusula de rescisión era de 45M... pero dólares, que son unos 40M en euros. A esa cifra hay que sumar 18,2M€ en impuestos. Y un pellizco irá al Monumental. Resumen: 63,2M€ saldrán de las arcas del Merengue.
Fuente: as.com.