Año 2009. La Selección de Argentina buscaba su clasificación al Mundial de Sudáfrica 2010. El técnico: Diego Maradona. Hacía unos días que Juan Román Riquelme había anunciado su retiro definitivo de la Albiceleste por diferencias con Maradona.
Aquella decisión del Último Diez sacudió al fútbol argentino. Uno de los primeros en opinar al respecto fue Néstor Gorosito, entonces entrenador de River Plate, que en conferencia de prensa señaló: “Me pone mal si es verdad que los jugadores de la Selección Argentina llamaron a Maradona para festejar que Riquelme renunció. Me preocupa mucho más que jugadores llamen a un entrenador felicitándolo porque otro deja de estar, que el hecho de que un jugador renuncie. Me preocupa mucho más lo otro porque es de vigilante”.
Las declaraciones no cayeron nada bien a Maradona, quien en una entrevista a Fox Sports respondió a Gorosito con una amenaza: “Yo no tengo jugadores vigilantes. Que Gorosito se retracte ya. Juro por Benjamín, mi nieto, que ningún jugador habló conmigo después de lo de Riquelme. A Gorosito le doy hasta mañana o hago una conferencia de prensa y cuento un montón de cosas. Lo que le pasó con Daniel Garnero, el tema de los teléfonos, de todo. Voy a ser muy duro. ¿Sabés que pasa? Le dan un micrófono y habla todos los días”.
Nunca se supo qué pasó con Garnero -dirigía al Arsenal de Sarandí- ni “el tema de los teléfonos” porque Gorosito llamó a Maradona luego de las advertencias. “Ya hablé con Diego y aclaramos todo. Me alegra que ningún jugador lo haya llamado. No pedí disculpas porque no hablé de él. Hablé de otra situación y preguntando si era cierta. Y él lo entendió. Me alegra mucho que nadie lo haya llamado por ese tema porque no me parecía algo bueno”, manifestó Pipo a TyC Sports.
El actual entrenador de Olimpia también se refirió a la situación en el diario Clarín. “Yo no hablé de Maradona. No voy a entrar en polémicas. Nunca lo nombré a Diego. Dije que si era verdad que los jugadores habían festejado la salida de Riquelme, eso estaba mal. Y lo sostengo. Es lo que pienso. Pero dije 'si era verdad'. Mirá si me voy a meter en quilombos con Maradona con todos los que ya tengo”, insistió.
Maradona y Gorosito hicieron las paces y todo quedó ahí. “Ya está todo aclarado. Nunca tuve problemas con Pipo. Él está haciendo un gran trabajo y sé que lo hace en un club complicado como lo es River. Me aclaró todo el contexto en el que dijo lo que dijo y está todo bien. Solo me importaba aclarar que mis jugadores no son vigilantes”, había expresado el Diez, poniendo fin al asunto y sin divulgar nada.